J. L. ARGÜELLES
Un gran acuerdo europeo para enfrentarse a los retos de la crisis económica y desarrollar la llamada «Estrategia 2020», la propuesta para asegurar un crecimiento sostenible en la Unión Europea (UE). Fue la propuesta que hizo ayer el vicepresidente tercero del Gobierno de España y ministro de Política Territorial, Manuel Chaves, ante el Buró Político de la Conferencia de Regiones Periféricas Marítimas de Europa (CRPM), que se reunió durante dos días en la Laboral: «La necesidad de un gran pacto social con empresas y trabajadores».
Chaves, para quien la «Estrategia 2020» debe incluir también criterios sobre el futuro de la Política Agraria Común (PAC) y los principios de una manera de gobernar «seria, eficaz y exigente», señaló que ese pacto debe ser resultado de una mayor profundización en el «diálogo social». A su juicio, la negociación y el consenso han supuesto «históricamente» un «gran instrumento de progreso para Europa» y «debe convertirse ahora en una gran palanca para avanzar».
En un encuentro con periodistas, el Ministro manifestó: «La ciudadanía quiere que superemos la crisis, quiere que la Unión Europea cree empleo y, por tanto, haga descender la cifra tremenda de desempleo que existe en toda Europa, y también en España». La intervención gijonesa de Chaves ante la representación del CRPM, asociación que encabeza el presidente de la región italiana de la Toscana, Claudio Martini, tiene la clave de que España ocupa la presidencia de turno de la UE. En este sentido, Chaves resumió las prioridades: «La rápida aplicación del Tratado de Lisboa; la recuperación económica y del empleo en un contexto de sostenibilidad; la consolidación de Europa como actor global en la escena internacional y el fortalecimiento de la ciudadanía europea».
Pero el Ministro también hizo serias advertencias contra los planteamientos de varios estados de la UE, que exigen «renacionalizar» los fondos de cohesión, en detrimento de las competencias que ahora tienen las regiones. «Sería un contrasentido», aseguró Chaves, para encadenar: «La cohesión, social y territorial es un bien en sí misma y no se puede utilizar el argumento de la competitividad para disolver el objetivo de la cohesión». Un dato: el 46,6 por ciento de los presupuestos comunitarios se destina a políticas de cohesión y competitividad, de las que las grandes beneficiadas son las regiones.
Según Chaves, el planteamiento para cambiar los criterios de gestión de esos fondos estructurales está encima de la mesa del debate de las perspectivas financieras de la UE para después de 2013. Lo que pretenden algunos estados (el Ministro no quiso dar nombres) es «evitar o eliminar las competencias que las regiones han tenido en la ejecución y desarrollo de los fondos estructurales. Y también ir hacia una distribución de esos fondos basada «en una competitividad muy restringida», según palabras del Ministro. La ampliación de El Musel tiene, por ejemplo, 247,5 millones en concepto de fondos comunitarios. «El Gobierno de España está absolutamente en contra de cualquier intento de renacionalización y de restringir los criterios que en estos momentos imperan».
El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero quiere impulsar en el semestre de su presidencia de la UE un mercado común de la energía, con una apuesta por las renovables, pero en el que el carbón formará parte del «mix» energético, según puntualizó posteriormente el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces. El Gobierno de España defiende, asimismo, la constitución de un mercado digital único; una estrategia común para desarrollar el coche eléctrico y el fortalecimiento de los compromisos en educación e investigación.
Areces hizo una referencia, por otra parte, a la decisión de Fomento de no ejecutar, ahora, el AVE del Cantábrico: «En un momento de restricción del gasto público, de existencia de otras prioridades, no está en la primera línea de nuestras necesidades». El Presidente recordó los argumentos de su Gobierno, reticente con un proyecto que puede afectar a la rasa litoral asturiana y a «muchas explotaciones ganaderas». La aspiración fundamental del Ejecutivo asturiano es «terminar el AVE radial con Madrid, sobre el que tenemos la plena seguridad de que se van a cumplir los plazos, y también la culminación de las grandes autovías por la costa y por el interior». «Asturias, aunque vivimos una etapa de restricción, cuenta con la fortuna de tener en plazos contractuales las grandes obras en marcha y que se van a terminar», indicó Areces.