Celada (Villaviciosa),
Mariola MENÉNDEZ
Alicia Naredo puede presumir de que algunas de sus gallinas no sólo dan huevos ecológicos, sino que también tienen niveles bajos en colesterol. De momento, sólo una de sus tres quicas de raza araucana está ya en edad de poner, pero Alicia Naredo está segura de que pronto aumentará su producción.
Hace unos quince días que la gallina dio su primer huevo y fue todo un acontecimiento en la casa de Naredo, en Celada. Su propietaria asegura que entonces se sintió muy contenta y no pudo evitar dárselos a sus hijos. Los huevos de estas aves se caracterizan por tener un cascarón más duro que el de la gallina común, pero principalmente se distinguen por su color verde azulado. Una vez abierto, casi no se diferencia de los habituales, aunque su yema es mayor.
Estas gallinas tienen como peculiaridad los llamados «aretes», que son unas formaciones cutáneas recubiertas de plumas que salen de los canales del oído. Además, este tipo de aves son francolinas, es decir, no tienen cola. Poseen un tipo de cresta triple, que se denomina de arveja, y sus patas son de color oliva.
La raza araucana es originaria de Argentina y Chile. Se la vincula al pueblo mapuche. Estos ejemplares también son valorados en países como Inglaterra, Alemania o Estados Unidos. Al corral de Alicia Naredo llegaron gracias a los cuatro huevos de esta raza que le había regalado su prima Alicia Rodríguez, que reside en Valdediós, y que a su vez los recibió de manos de un vecino.
La quica de Naredo los incubó y nacieron tres gallinas y un gallo con plumaje negro. Pero la mujer regaló este último pensando que era una hembra. No obstante, confía en poder regresarlo a su gallinero para criar más polluelos. Está encantada con sus huevos bajos en colesterol. En su corral cacarean alrededor de cuarenta gallinas y polluelos, entre los que también destacan las de raza asturiana. «En algo me tengo que entretener día a día», justifica Alicia Naredo.