R. G.
La Policía Local auxilió en la tarde de ayer a un niño de tan sólo 3 años al que sus padres habían dejado solo en casa. El pequeño se había conseguido asomar a la ventana y había gritado que estaba solo, por lo que los vecinos pusieron el hecho en conocimiento de los funcionarios municipales. «Vimos al niño gritar desde la ventana y nos dio pena», señalaban en la tarde de ayer los clientes de un bar situado frente al domicilio del pequeño, a la altura del número 18 de la calle Colón.
Los funcionarios policiales que se hicieron cargo del pequeño avisaron de la situación que estaba viviendo el menor a su abuela, que se personó en el lugar poco después. «Temíamos que el pequeño se pudiera caer», relataba, tranquilo tras la actuación policial, uno de los vecinos del menor.