A. RUBIERA
Cuatro años después de que la radiología digital directa llegara, de manera pionera, al centro de atención especializada Puerta la Villa, el Hospital de Cabueñes vivirá también el «salto cualitativo» que supone prescindir de las tradicionales placas de acetato y manejar todas las imágenes por ordenador. El Sespa se encuentra en fase avanzada para resolver la adquisición de seis equipos de esta tecnología, dos de los cuales se los llevará el servicio de radiodiagnóstico de Cabueñes. Sólo la inversión prevista para los del área V rondará algo más del medio millón de euros.
Esta significativa mejora tecnológica -inicialmente para Gijón sólo estaba prevista la compra de un equipo- le llega al servicio de radiología en pleno proceso de conversión en área de gestión clínica, ya que es una de las 28 aprobadas el pasado mes de diciembre por el Principado. Desde luego, el objetivo marcado por el Sespa para estas nuevas áreas de gestión sanitaria de «incrementar el compromiso de calidad en la atención a los pacientes e implicar más a los profesionales tanto en la organización de su propio trabajo como en la gestión de recursos», en el caso del servicio de rayos de Gijón tendrá un aliciente más con la radiología digital. «Para nosotros supone un salto cualitativo, pero también lo será para los pacientes. Cabe recordar que un equipo de éstos radia casi un 40 por ciento menos a los pacientes que los equipos convencionales, así que la población también debe estar satisfecha de esta inversión», explica el doctor Nicasio Baniela, jefe del servicio.
Con la llegada de los nuevos equipos y pasado el tiempo obligado de adiestramiento, los especialistas de Cabueñes podrán sustituir casi totalmente los cinco equipos que venían usando de radiología analógica convencional. «Una sala de radiología digital directa amortiza dos equipos de los convencionales y con el coste que tienen estamos dispuestos a sacarles todo el rendimiento posible. Esas máquinas tienen que parar lo menos posible y por eso queremos trabajar muy bien la planificación», aseguró el doctor Baniela, que espera que para el verano ya puedan estar en funcionamiento.