-¿Cuándo y dónde ha sido más feliz?
-Tengo recuerdos muy bonitos de mi adolescencia en el Club Vanguardia.
-¿Mar o montaña?
-Montaña, por supuesto.
-¿Hobbies?
-El deporte. Ando bastante en bicicleta, voy de monte y me gusta dar raquetazos... porque decir que juego al tenis me parece una presunción.
-¿A cambio de qué lo dejaría todo?
-Yo, en el sentido literal, lo dejo todo por el SAMU (Servicio de Atención Médica Urgente). Como todos los médicos de Primaria, si me llaman del 112 para una urgencia, lo dejo todo.
-¿Que reforma de la sociedad considera más urgente?
-Considero urgente que en este país se valore más lo público como un bien de todos. Eso va desde una farola a la sanidad. Ojalá existiera más la cultura del respeto a lo público, y no la del abuso de lo público. Y eso es algo que se educa.
Álvaro Díaz Álvarez nació en Gijón, a pocos metros de la playa de San Lorenzo. Médico de profesión, trabaja en el centro de salud de El Natahoyo. Tomó contacto -muy breve, dice- con el Albergue Covadonga cuando formaba parte del Club Vanguardia, y tras un tiempo dedicado a otros menesteres la hermana Covadonga Donate le repescó para convertirlo, directamente, en presidente del Patronato de la Fundación Albergue Covadonga. Era el año 1999 y aún sigue en el puesto.