R. GARCÍA
Un vecino de Gijón, de 48 años de edad, ingresó en prisión el pasado sábado acusado de atracar en una tarde tres comercios gijoneses de la misma zona, a los que entró armado con un cuchillo para perpetrar el delito. El delincuente, que cubría su rostro para no ser reconocido, consiguió tan solo un mínimo botín cuantificado en diez euros.
Los asaltos tuvieron lugar el pasado jueves. La sala del 091 recibió la primera llamada de alerta alrededor de las seis y cuarto de la tarde. En la comunicación, la empleada de una farmacia aseguraba a la Policía que un hombre había entrado en su tienda armado con un cuchillo. El delincuente le exigió que le diera todo el dinero que tenía en el local. La encargada del establecimiento salió entonces de la rebotica, en donde se encontraba trabajando, y frustró los planes del atracador, que salió huyendo del lugar.
A los cinco minutos se produjo la segunda comunicación. En esta ocasión la que alertaba a la Policía era la dependienta de una panadería próxima a la farmacia donde se había producido el primer asalto. Antes de llamar a la Policía, la trabajadora le dio al atracador los 10 euros que tenía a mano y le dijo que no había más dinero en la caja, por lo que el asaltante abandonó corriendo el negocio.
El delincuente, ante la pequeñez del botín obtenido, volvió a robar poco después en una tienda de alimentos congelados en donde, de nuevo, tampoco tuvo éxito. La joven que en ese momento atendía el negocio abandonó la tienda corriendo para pedir auxilio en cuanto se percató de las intenciones del delincuente. El hombre intentó abrir la caja registradora, pero como no pudo conseguir nada, optó por abandonar de nuevo el establecimiento, en el que ya había conseguido robar 150 euros en otro asalto que tuvo lugar a principios de mes.
Los agentes del Cuerpo Nacional de Policía encargados de la investigación del caso comenzaron entonces a vigilar la zona del suceso y consiguieron detener al delincuente, gracias a la descripción física que habían dado las víctimas.
El delincuente, que contaba con antecedentes por delitos de violencia familiar, pasó a disposición judicial el pasado sábado. El juez encargado del caso dispuso su ingreso en prisión provisional a la espera de que se celebre el juicio en el que el ahora detenido deberá responder de los tres delitos de robo con violencia de los que se le acusa.