A. RUBIERA
Los pacientes ingresados en habitaciones dobles en el hospital de Cabueñes ya no tendrán que ponerse de acuerdo para ver el mismo programa de televisión. Ni aguantar estoicamente, cuando las convalecencias son graves, la molestia que supone que el compañero de cuarto o su acompañante quieran pasar el rato con su serial preferido.
La empresa nacional de telecomunicaciones Ámbar, con sede regional en Siero, acaba de hacerse con el contrato del montaje del equipamiento para dar un servicio de ocio al hospital gijonés, lo que supondrá, dicen, un salto «cualitativo y cuantitativo» con respecto a lo existente. Por lo pronto, los técnicos de la empresa están cumpliendo con su compromiso de proceder a la renovación de todo el parque televisivo de Cabueñes, lo que les llevará a instalar algo más de 530 monitores de pantalla de plasma en todas y cada una de las habitaciones, en algunas salas de espera y en otras zonas de descanso del personal.
Ese despliegue implica que todas las habitaciones irán dotadas, a partir de ahora, con dos televisiones para uso individual de los pacientes, y que podrán ser usadas por cada enfermo con sus correspondientes cascos. La inversión corre a cargo totalmente de la empresa concesionaria, que además abona un canon a Cabueñes por la adjudicación del concurso. De ahí que la modernización no le vaya a costar ni un euro a la sanidad pública regional.
Otra de las novedades que lleva aparejado y que se está haciendo muy evidente para quienes pasan estos días por Cabueñes es la modificación del sistema de compra de tiempo de televisión. Así, el cajetín de monedas ha sido sustituido por un sistema de ticket monedero que se carga en expendedores comunes (fuera de las habitaciones), uno de los cuales está instalado en el hall de entrada de Cabueñes. El expendedor permite cargar los tickets con un máximo de 40 euros (el consumo es de 2.80 euros por día de televisión) que se van descontando a medida que los pacientes, ya en la habitación, van comprando tiempo de programación. El sistema permite a partir de ahora, además, que a la hora del alta hospitalaria el importe no gastado del ticket se pueda recuperar.
Pero por mucho que el mayor impacto entre los pacientes de Cabueñes esté siendo la disponibilidad de dos televisiones por habitación, o el quebradero de cabeza de dominar el nuevo sistema de pago, los responsables del proyecto quieren hacer ver el «valor añadido» que toda esta nueva infraestructura va a suponer para Cabueñes. «Ver la televisión en pantalla plana o tener un monitor para cada paciente es lo de menos. Lo que estamos implantando es un sistema IP (protocolo de internet) que permite que además de ver la televisión en TDT podamos meter servicios de la intranet, sistemas multimedia, audio y vídeo bajo demanda, vídeos de promoción del hospital y mucho más. Digamos que la televisión ya no es tal, sino que es un terminal informático con un un visor que se puede aprovechar para muchísimas más cosas de las que estamos acostumbrados», explica Alberto Castanedo, subdirector de Ámbar en Asturias.
Un ejemplo: está previsto que se suscriba un acuerdo con la Fundación Antena 3 para que haya un canal exclusivo y específico para niños. Y no se descarta la posibilidad de que otro canal pueda ser usado por la gerencia de Cabueñes para ofrecer información interesante sobre servicios sanitarios. Llegado el caso, se podría usar la «tele» para la selección del menú alimenticio del día; o para hacer llegar información médica. «La idea ha sido la de convertir un sistema de ocio en un sistema con función hospitalaria», sostiene Castanedo.