Pablo GALLEGO
Cinco ganadores del premio «Príncipe de Asturias» y siete doctores honoris causa guiarán a la Universidad de Oviedo en el desarrollo de su Campus de Excelencia. Ellos son, según las fuentes consultadas por LA NUEVA ESPAÑA, los elegidos para componer el Consejo Asesor Internacional del proyecto «Ad futurum», premiado con el sello europeo el pasado 26 de noviembre. Tres especialistas en distintos campos de las ciencias sociales y nueve científicos, entre matemáticos, químicos o médicos, de reconocido prestigio internacional. Once hombres y una mujer, la bioquímica Margarita Salas. La científica encabeza la nómina de honoris causa asturianos dentro del Comité, del que también forman parte Álvaro Cuervo, catedrático de Economía de la Empresa, honoris causa en 1994, y Gonzalo Anes, director de la Real Academia de la Historia y honoris causa en 1982.
Los otros cuatro doctores seleccionados para el comité pertenecen al mundo de las ciencias experimentales, y fueron elevados al grado de honoris causa bajo el Rectorado de Vicente Gotor. Son el geólogo estadounidense Walter Álvarez, coautor de la teoría de la extinción de los dinosaurios y bisnieto de asturianos; el matemático ruso Efim Zelmanov -medalla «Fields» en 1994, galardón equivalente al «Nobel»-, el hepatólogo catalán Juan Rodés, profesor emérito y director del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico de la Universidad de Barcelona; y el químico madrileño José Elguero, profesor emérito de investigación en el CSIC, el último en entrar en la nómina de honoris causa ovetenses, tras su nombramiento como doctor en febrero de 2009.
Los cinco ganadores del premio «Príncipe de Asturias» que forman parte del comité son españoles. Cuatro de ellos, distinguidos con el galardón de Investigación Científica y Técnica. Uno, el asturiano Juan Velarde -vicepresidente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas-, con el de Ciencias Sociales, en 1992. Por orden cronológico en la concesión, el siguiente es Pedro Miguel Echenique, catedrático de Física de la Materia Condensada, «Príncipe» en 1998. El resto pertenecen a diferentes áreas de la investigación biomédica: Enrique Moreno, ganador en 1999, por sus trabajos sobre el trasplante de hígado; Joan Massagué, distinguido en 2004 por su trabajo en la vanguardia de la lucha contra el cáncer, y Ginés Morata, en 2007, por su investigación en biología del desarrollo.