R. GARCÍA
La concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de Gijón ha emitido una resolución en la que obliga a suspender de manera «cautelar y temporal» el negocio que hasta ahora se venía desarrollando en los bajos del edificio situado a la altura del número 7 de la calle Los Moros. De esta manera, el Consistorio gijonés da un nuevo paso para garantizar la seguridad en la zona, tras el derrumbe del edificio situado en el solar anexo, en el número 5 de la calle Los Moros, que tuvo lugar a mediados del mes de enero.
Los responsables de Urbanismo del Ayuntamiento gijonés entienden que la situación en la que se encuentra el número 7 no es la apropiada para un edificio de estas características. De hecho, los funcionarios municipales ya instaron a su propietaria a vaciarlo para proceder a su remodelación.
Los dueños del edificio aseguran que ya han cumplido con la orden. El inmueble se encuentra vacío y sus propietarios esperan recibir en los próximos días un informe en el que el arquitecto que tienen contratado les clarifique la situación del inmueble. Tras conocer los resultados del estudio, se procederá al apuntalamiento de la estructura del mismo para garantizar completamente su seguridad.
Por su parte, los propietarios del negocio ahora clausurado por el Ayuntamiento de Gijón ya han pedido una indemnización por el cierre, ya que éste supondrá, según los denunciantes, pérdidas económicas para ellos.
La concejalía de Urbanismo se encuentra además investigando las causas del derrumbe del edificio contiguo, el situado en el número 5 de la misma calle. El inmueble se vino abajo a mediados del mes de enero por causas que aún se desconocen, si bien las primeras investigaciones apuntaron al mal tiempo como el causante del derrumbe. Hacía ya más de diez años que nadie residía en el edificio derrumbado. Lo único que se había utilizado en los últimos años era el bajo comercial.