ARTURO ROMÁN
Cualquiera puede tener un lapsus, pero si el error corresponde a un ministro como el de Fomento, José Blanco, o a un presidente del Gobierno, como José Luis Rodríguez Zapatero, deshacer el entuerto supone más de un quebradero de cabeza. Sobre todo para sus asesores. Blanco declaró días atrás, en una entrevista, que el AVE llegaría a Santander en el año 2015. Su gabinete aclaró al día siguiente que ese plazo era para la llegada de la Alta Velocidad pero a la comunidad cántabra, concretamente a Reinosa. Y el presidente cántabro, Revilla, precisó ayer mismo que el ministro de Fomento tuvo un lapsus «al confundir Cantabria con Santander», un error que él mismo reprodujo cuando declaró que el AVE llegará a Guarnizo, es decir, Santander, en 2015. «Me limité a repetir» lo que dijo el Ministro, se excusó el presidente más dicharachero de la España de las autonomías. «Pensé que, a estas alturas, en España no había nadie que no supiera diferenciar lo que es Santander de Cantabria», confesó Revilla.
El lapsus de Blanco recordó al que José Luis Rodríguez Zapatero cometió años atrás cuando auguró que el AVE llegaría a Oviedo en 2009. Un año después la Alta Velocidad no está aunque se la espera en Pola de Lena para 2012 y en la capital asturiana y en Gijón «para 2015 o 2016». «Una página deportiva» de las que se reparten por cafés y sidrerías de Gijón para informar de los resultados de la jornada también tuvo un lapsus este domingo. Resulta que en una jornada negra para el Sporting y el Oviedo, los aficionados azules que tomaban un «culete» en las sidrerías de La Arena ni siquiera tuvieron el alivio de ver a su equipo en el segundo puesto del grupo 2 de 2.ª B porque la hoja no computó la victoria del partido aplazado en Toledo, que se completó hace 17 días.