R. GARCÍA
«Mi hijo no hizo nada, tan sólo se bajó del coche delante de su casa como hacía habitualmente y le apuñalaron sin mediar palabra». La que así habla es la madre de Francisco G. G., un joven de 29 años de edad que el pasado domingo fue apuñalado por un individuo al que ahora busca la Policía. Los hechos tuvieron lugar alrededor de las ocho y cuarto de la tarde en la confluencia entre la calle Manuel Llaneza y la avenida de la Constitución, a escasos metros del bloque de viviendas donde habita el agredido, que se encuentra hospitalizado como consecuencia de las heridas sufridas.
«Fran acababa de volver de pasar un fin de semana con nosotros en un pueblo de Cantabria en el que tenemos una casina», declaró ayer esta vecina de Gijón, en la sala de espera de la UVI del Hospital de Cabueñes. Sensiblemente afectada y con lágrimas en los ojos, la mujer relataba los hechos tal y como se los había contado la propia víctima: «Mi hijo paró el coche delante de nuestro portal y se puso a mirar unos papeles de la revisión del vehículo porque los quería subir a casa». De pronto, y sin razón aparente, un hombre intentó entrar en el coche, que tenía las puertas cerradas. El joven salió «para ver qué quería el que le estaba increpando», según la versión de la madre, y en ese momento el delincuente se abalanzó sobre él y le apuñaló en el costado. Tras la agresión, el delincuente salió huyendo por el pasadizo que une la avenida de la Constitución con Manuel Llaneza.
Un cuñado del herido fue el primero en percatarse del suceso: «Cuando salí de casa, vi el coche de Fran aparcado en la esquina y me acerqué para hablar con él. Cuando me fui acercando, había demasiada gente alrededor del coche y me extrañé. Entonces fue cuando le vi sangrando sentado en la acera», relata el familiar. «Me causó una gran impresión. Cuando le pregunté qué había pasado, me dijo que le habían apuñalado». Pocos minutos después, efectivos del servicio de emergencias trasladaron al herido al Hospital de Cabueñes.
Según la versión de la familia, la víctima no reconoció al autor de la agresión: «No le conoce de nada. Sólo recuerda que el agresor iba vestido entero de negro y llevaba un gorro», explica un portavoz familiar.
La unidad de delincuencia especializada y violenta de la Comisaría de Gijón ha iniciado las investigaciones para lograr la detención del responsable del apuñalamiento. Los agentes han recabado ya algunos testimonios de los ciudadanos que se encontraban en el lugar del suceso y esperan poder interrogar a la víctima en los próximos días. No se descarta que el agresor se confundiera de persona y agrediera a Francisco G. G. por algún asunto pendiente con otro joven.
No es la primera vez que los vecinos de la zona contemplan un altercado de estas características. «Hace tiempo que hay problemas por la noche», declaró en la mañana de ayer una comerciante que lleva diez años en la zona, «sobre todo en el pasadizo entre las dos calles». La oficina de atención al transeúnte, según algunos vecinos, provoca que «haya gente por aquí de todo tipo, sobre todo a última hora de la tarde».
«Mi hijo no andaba metido en nada raro. Era un chico como otro cualquiera», concluye la madre, quien espera que el trabajo de la Policía «dé sus frutos y haya justicia». Mientras tanto, el joven agredido intenta recuperarse de las heridas de arma blanca, que le obligan a mantenerse alejado de su trabajo. «Es camionero», dice la madre, «un trabajo con el que se gana la vida honradamente». Sus familiares más allegados le definieron ayer como un chico «alegre y trabajador» cuyo mayor pasatiempo era «estar con su familia y pasar buenos ratos cerca de los suyos».