R. GARCÍA / M. CASTRO
«Oí chirriar las ruedas y vi a las víctimas cuando ya volaban por el aire. Las lanzó como si fueran muñecos. El estruendo fue tremendo; lo escuchó hasta la persona con la que estaba hablando por teléfono». Así narraba Patricia Novoa Blanco, dependienta de una tienda de calzados próxima, el trágico suceso que ayer segó la vida a dos mujeres y dejó gravemente herida a otra, cuando esperaban en la acera para cruzar la avenida de Gaspar García Laviana, a la altura de la calle Cataluña. El siniestro tuvo lugar a las cinco y cuarto de la tarde cuando el conductor de una furgoneta perdió el control e invadió la acera. Las causas no están claras, si bien la Policía Local investiga la posible implicación de otros vehículos.
La furgoneta, que circulaba en dirección a la avenida de El Llano, se salió de la calzada y se llevó por delante a tres de los cinco peatones que esperaban en la acera. Pasó por encima a una de las fallecidas y a la otra la lanzó por el aire a unos 20 metros de distancia. Se trata de María Isabel Sánchez Friera, vecina de la calle Badajoz, de 71 años, y María del Carmen Carnicero Díaz, vecina de la calle Cataluña, de 74 años. Ambas pertenecen a familias muy conocidas en el barrio de Pumarín y eran amigas desde hace años. La muerte las sorprendió cuando, como cada tarde, iban juntas a tomar un café.
Otra de las mujeres que salió despedida es Eva María C. A., también vecina del barrio e ingeniera informática de 32 años de edad, que fue trasladada al Hospital de Cabueñes y posteriormente al Hospital Central de Asturias, en cuya Unidad de Cuidados Intermedios permanecía al cierre de esta edición, con un traumatismo torácico muy grave.
Del accidente se libraron otros dos peatones que también esperaban a que cambiara el semáforo para cruzar la avenida, según el relato de Patricia Novoa: «También había un chico con una niña de unos 6 años, pero la agarró y le dio tiempo a echarse para atrás», antes de que el vehículo, una Citroën Jumpy de la empresa Suministros Industriales Sigomar, invadiera la acera y acabara empotrado contra un árbol. Al cierre de esta edición no había trascendido si alguna de estas dos personas que se libraron del atropello estaban relacionados con Eva María C. A.
Las causas por las que la furgoneta se salió de la calzada no estaban claras al cierre de esta edición. El Ayuntamiento señaló ayer, a través de un comunicado, que el conductor del vehículo, que resultó ileso, dio negativo en el test de alcoholemia. También dieron negativo los conductores de otros dos vehículos que se encontraban en la vía en ese momento, un Seat Ibiza y un Citroën Saxo, sobre los que la Policía Local investiga si han tenido algo que ver con el accidente, en concreto «si su comportamiento hubiese sido irregular y hubiese influido en la pérdida de control de la furgoneta», según el comunicado oficial.
Tras el accidente, se colapsó la centralita de emergencias y a los pocos minutos llegaron al lugar dotaciones de la Policía Local, la Policía Nacional, Bomberos y Ambulancias de Asturias. La zona se tuvo que acordonar ante la concentración de personas que se interesaron por lo que había acontecido.
Uno de los testigos de primera mano fue José Luis García Colmenero, que conducía uno de los coches que esperaban en la calle Cataluña a que cambiara el color del semáforo, cuando tuvo lugar el atropello. Este vecino del barrio señalaba que «creo que la furgoneta bajaba muy rápido. La vi pegar un giro y estrellarse. Es como si hubiera tocado con otro coche o como si hubiera tenido un reventón, no lo sé».
Las familias de ambas mujeres fallecidas se mostraron ayer desoladas en el tanatorio de Cabueñes. La autopsia de ambas se realizará mañana. El funeral por Carmen Carnicero tendrá lugar mañana a las 18.00 horas en la iglesia de San Lorenzo. Al cierre de esta edición aún no estaba fijado el de su amiga.
La alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso, y la concejala de seguridad, Begoña Huergo, lamentaron ayer el «brutal accidente».