M. C.
Si eliminar la hipoteca que pesa sobre los terrenos de Factorías Juliana es una de las claves para reflotar el astillero gijonés, otra clave es que los acreedores aprueben un convenio que permita levantar el proceso concursal en el que se encuentra la empresa gijonesa desde mayo del año pasado.
Las negociaciones que se están planteando con los acreedores en el marco del proceso concursal apuntan a una posible quita de al menos el 60% de la deuda, además de un aplazamiento del pago del 40% restante de entre tres y cinco años. El pasivo concursal de Factorías Juliana suma 61,53 millones de euros, con lo que tras una quita del orden de la señalada, los acreedores cobrarían 24,61 millones de euros a plazos. La quita, no obstante, puede llegar a ser incluso superior.
La primera premisa para que Factorías Juliana no entre en liquidación es que la mayoría de los acreedores (ponderados en función de su deuda) se conformen con un acuerdo de ese tipo. La segunda es que cobren, dado que en caso de que se incumpla el convenio, la empresa entraría automáticamente en liquidación. Así las cosas, la cuestión es quién pagará a los acreedores. Para levantar el concurso, Astilleros Armón tendría que asumir el pago de la deuda, con la ayuda ya señalada del Principado. La otra alternativa es que asuma el pago Factorías Vulcano y luego se negocie con el astillero gallego su salida de Juliana.