M. CASTRO
El titular del juzgado de lo mercantil número uno de Oviedo ha autorizado a los administradores de Factorías Juliana a vender el casco del barco cementero «Cristina Masaveu» a Astilleros de Santander (Astander). El barco, cuya obra lleva meses paralizada en el dique de El Natahoyo, ya está preparado desde hace semanas para su traslado al astillero cántabro. Antes, los administradores del concurso de acreedores tendrán que presentar al juez el contrato suscrito con Astander, para que el magistrado compruebe que cumple con las condiciones que ha impuesto en el auto dictado el pasado 8 de marzo, para autorizar la venta. El juez también ordena el levantamiento de cualquier embargo sobre el buque, dado que la venta se ha pactado libre de cargas.
«Resulta obvio que en la actual coyuntura el buque, más que fuente de activos lo es de pasivos, por lo que su conservación en la masa es ruinosa para la concursada y, por ende, para los acreedores, que de no proceder a la venta pueden ver mermadas sus posibilidades de ver satisfechos sus créditos en todo o en parte», razona el magistrado en base a la información suministrada por los administradores concursales, que consideran que de proseguir la construcción del buque en Gijón se acabaría con una pérdida de 3,92 millones de euros y que si se incumple el plazo de entrega, el armador podría cancelar el contrato, reclamando la devolución de los 23,96 millones de euros que ya adelantó para la obra del barco (cuatro de los cinco plazos pactados por Juliana con el armador, Tudela Veguín).
El precio de venta a Astander se ha pactado en esos 23,96 millones de euros. Astander no entregará ese dinero a Juliana, sino que asumirá la obligación del astillero gijonés para devolverlo al armador en el caso de incumplimiento del plazo de entrega del buque. Los únicos ingresos que aportará la venta al astillero son los 3,83 millones de euros correspondientes al IVA. Todos los gastos generados por el traslado del buque correrán a cargo del comprador.
Los acreedores que efectuaron trabajos en el cementero, seguirán reclamando su cobro a Juliana. El director de Astander, Juan Luis Sánchez, ya señaló el mes pasado que no están dispuestos a asumir deuda generada por Juliana y ahora el magistrado señala no el juez de un concurso no puede condicionar la venta de un activo a la renuncia de derechos de acreedores.