R. G.
El Juzgado de instrucción número 4 de Gijón se hará cargo hoy de la investigación abierta por la Policía y que afecta a trabajadores de una empresa de gas de la ciudad que estarían acusados de emplear de manera irregular y en condiciones penosas a extranjeros, en su mayoría de los países del Este. Entre los imputados se encuentra al menos uno los encargados de la firma, distribuidora oficial de gas butano. Aunque por la Comisaría de El Natahoyo pasaron ayer responsables máximos de Gas Gijón, así como otros trabajadores, que prestaron declaración para ampliar la investigación abierta por los agentes de la Brigada de Extranjería. El juez será ahora el encargado de dictaminar quién acumula responsabilidades delictivas.
Según los primeros datos que han trascendido del caso, la investigación que fue llevada a cabo por la Brigada de Extranjería del Cuerpo Nacional de Policía de Gijón se inició como consecuencia de la denuncia de un trabajador empleado en el reparto del butano. Los funcionarios policiales sospechan que tras esa denuncia se podría esconder una trama de contratos irregulares que tenían como víctimas habitualmente a ciudadanos comunitarios procedentes de países del Este.
En la mañana de ayer el trabajo en las oficinas de la empresa, situadas en la avenida de Pablo Iglesias, continuaba con total normalidad, si bien el reparto de las bombonas de butano se retrasó ya que la Policía llamó también a declarar a otros trabajadores que habían sido perjudicados dentro de esta trama. Los funcionarios policiales encargados de la investigación remitirán además hoy al Juzgado los resultados de las investigaciones que llevaron a cabo durante los últimos días.