R. GARCÍA
La unidad de delincuencia especializada y violenta del Cuerpo Nacional de Policía investiga el fallecimiento de J. M. C. F., un joven de 28 años que fue localizado en la avenida de la Pecuaria, a la altura del merendero La Casina, con sus facultades muy alteradas por la ingesta de sustancias tóxicas y con heridas en las manos y en la barbilla. Los agentes no descartan que el fallecido, que llevaba puesta una bata del Hospital de Cabueñes del que minutos antes se había marchado, hubiera podido ser atropellado, aunque también evidenciaba un consumo de drogas. Llevado otra vez a Cabueñes, donde ingresó en coma, y pese a que inicialmente se controló su crítica situación, finalmente falleció pasadas las 15 horas del ingreso.
El extraño suceso comenzó alrededor de las cinco y media de la tarde del pasado martes. Un familiar había avisado a los servicios de emergencias al encontrar al joven en situación de coma. El demandante aseguró en su llamada que el joven había consumido drogas -posiblemente medicamentos- y alcohol. El equipo de urgencias atendió al paciente y lograron reanimarlo. Tras la cura el joven optó por abandonar el Hospital.
Poco después, alrededor de las nueve menos cuarto de la noche, los conductores de la avenida de la Pecuaria avisaron a la Policía Local de que en las cercanías de un merendero un joven con las facultades alteradas se encontraba «interrumpiendo el tráfico». Según los denunciantes, estaba «haciendo eses y reptando» en la calzada. Al llegar al lugar de los hechos los funcionarios de la Policía Local comprobaron cómo un todoterreno verde se había detenido ante el joven intentando evitar que fuera atropellado por los demás coches. El joven presentaba heridas en la barbilla y en las manos, por lo que fue conducido de nuevo a Cabueñes, donde pasó la noche. Apenas unas horas más tarde, a las doce del mediodía del jueves, el joven falleció en el centro médico.
La autopsia realizada al cadáver refleja «lesiones internas» de importancia, por lo que los agentes encargados de la investigación no descartan que hubiera podido ser atropellado, aunque también verificó que existía por segunda vez una ingestión de tóxicos. La Policía ha pedido la colaboración ciudadana para ayudar en la investigación. Los agentes piden a cualquier ciudadano que haya sido testigo del suceso, en especial el conductor del todoterreno verde, que se ponga en contacto con el 091.