E. M.
La dueña del pit bull que mordió a una niña en noviembre de 2008 en el exterior de un hotel de Roces deberá pagar una multa de 288 euros a la víctima y sacrificar el animal. Así lo ha corroborado la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Asturias, que ratifica una sentencia anterior dictada por el Juzgado número 1 de Gijón. Además, la familia de la niña agredida por el perro se reserva el ejercicio de acciones civiles a la espera de que se compruebe el alcance real de las secuelas causadas por el ataque, con vistas a determinar la indemnización correspondiente. La menor ha tenido que ser operada ya en varias ocasiones debido a las lesiones que le provocaron las mordeduras.
En el ataque, el animal se tiró al cuello de la pequeña y, posteriormente, le agarró el brazo, que le quedó prácticamente destrozado. Después de varios minutos inmovilizada, la dueña del pit bull y el hermano de la niña pudieron reducir al perro. Varios agentes del Cuerpo Nacional de Policía se desplazaron hasta el lugar de los hechos y taponaron con una toalla las graves heridas. Posteriormente, la menor fue operada en el Hospital de Jove y en la actualidad padece secuelas físicas, como una gran cicatriz.