M. CASTRO
Una sentencia del Juzgado de primera instancia número tres de Gijón obliga al astillero vigués Factorías Vulcano a hacer frente a una deuda de 874.000 euros de su filial Factorías Juliana por la construcción de los cascos de los buques sísmicos «Blue Arrow» y «Blue Sabre» (construcciones 532 y 533) en el astillero de Gijón. La sentencia, que no es firme, sienta un precedente esperanzador para el futuro de Factorías Juliana, que atraviesa un proceso concursal en el que las deudas generadas por los buques sísmicos suponen uno de los mayores riesgos para la continuidad del astillero.
La sentencia se basa en la decisión unilateral de Vulcano de trasladar la obra de ambos buques sísmicos del astillero gijonés a Vigo, en diciembre de 2008, modificando las condiciones del contrato. Pine Instalaciones y Montajes (empresa perteneciente al grupo Ingeteam que hizo parte del cableado de ambos buques) decidió no proseguir con los trabajos ante los costes de traslado de personal (gran parte del cual residía en Gijón) y del material depositado en Juliana hasta el astillero gallego. La subcontrata acudió a los tribunales y el juez dictó sentencia el pasado día 12, condenando solidariamente a Juliana y a Vulcano a pagar los 874.000 euros facturados por Pine por la obra ejecutada en los buques hasta la ruptura del contrato.
La condena a Vulcano, accionista único de Factorías Juliana, no ofreció dudas para el magistrado, debido a que el astillero gallego había otorgado cartas de conformidad a Pine por los trabajos contratados por Juliana. Ante la situación concursal del astillero gijonés, es más que probable que Pine reclame el abono de las facturas a Vulcano, en cuanto la sentencia cobre firmeza.
El juez desestimó los argumentos de la defensa para no pagar esas facturas, entre ellos que se había vinculado el abono de las mismas al cobro de uno de los plazos de la obra del barco por el armador. A este respecto, la sentencia señala que Vulcano y Juliana no pueden supeditar el pago a un hecho que no se va a producir, debido a que el armador de los barcos, Petroleum Geo Services, canceló los contratos de ambos por incumplimiento de los plazos de entrega.
La sentencia considera acreditada la falta de coordinación imputable a Juliana en la obra de los sísmicos, en base a testimonios de miembros de otras contratas y a las alegaciones de Vulcano en el proceso concursal.