Eloy MÉNDEZ
Ana María Sánchez le dio una alegría a Roberto Toledo cuando le dijo que «me gustaría llegar a los 81 años como usted». Era lo que este gijonés quería escuchar de la enfermera a media mañana, después de realizarse un rápido chequeo en la carpa instalada por la Asociación Asturiana de Enfermos del Corazón en los Jardines del Náutico, que ayer celebró su primera jornada reivindicativa y divulgativa en Gijón. Entre otros asuntos, para reclamar la puesta marcha de una Unidad de Rehabilitación Cardiaca en la región.
«Estas unidades existen en muchos hospitales españoles y permiten a un porcentaje muy importante de pacientes con problemas coronarios volver con cierta normalidad a su puesto de trabajo», señaló José María Virgós, presidente del colectivo organizador, que se fundó hace dos años y que tiene previsto abrir una delegación en la ciudad en fechas próximas. Por eso, la jornada de ayer, a la que acudieron las concejalas Esperanza Fernández y Pilar Pintos, el jefe de Cardiología del hospital de Cabueñes, Eduardo Segovia, y el presidente local de Cruz Roja, José Luis Carmona, tenía un simbolismo especial.
«Es la primera vez que salimos de nuestra sede en Oviedo para realizar nuestra labor informativa», explicó Virgós. Una labor que permitió que 1.078 ciudadanos constataran el riesgo que tienen de padecer algún tipo de trastorno coronario, gracias a las pruebas que les realizaban gratuitamente varios enfermeros y estudiantes de enfermería.
«Les calculamos la masa corporal, les medimos el perímetro abdominal, les tomamos la tensión y sangre para una valoración de glucemia», relataban en una de las mesas Nerea Saetero y Mayra Amaguaya, alumnas de tercero. Mientras, en otro punto de la carpa, la médico del Samu María Vázquez daba lecciones a los curiosos sobre cómo realizar «un soporte vital básico», es decir, los primeros auxilios tras un accidente. «Es necesario saber estas cosas por lo que pueda pasar», decía Francisco Martínez nada más contemplar el simulacro de una reanimación cardiopulmonar sobre un muñeco de goma.