FRANCISCO GARCÍA
La mente humana es un orificio insondable donde se almacenan emociones, sentimientos, ideas, deseos... Lo mejor y lo peor de cada uno se esconde en ese lugar inaccesible donde se desarrollan complejas operaciones. Los escrutadores de la personalidad llevan décadas cuestionando si somos tan solo el resultado de reacciones químicas y eléctricas. ¿Cabe la posibilidad de que lo que sentimos dependa exclusivamente de meras conexiones neuronales? Durante siglos, científicos y filósofos han pretendido adentrarse en los enigmas del cerebro, y sin embargo nadie conoce aún el alcance de este órgano principal, la caja negra que guarda los secretos íntimos de cada cual. ¿Qué cables se cruzan, qué neurotransmisores se cortocircuitan para que alguien, sin venir a cuento, descerraje tres disparos de escopeta sobre su pareja? ¿Qué mal agüero nubló la cabeza de ese hombre, ciudadano anónimo hoy carne de portada? ¿Cuál fue el último pensamiento de ella, otra víctima de una barbarie luctuosa que no cesa?