R. V.
Las vueltas de la vida hacen que, a veces, el resultado de la suma de uno más uno no sea dos. Por eso, a la hora de ponerle imagen a los veinte años de las Jornadas Deportivo Culturales de La Calzada sólo salen 19 carteles. En el camino hay un año en blanco para este proyecto de barrio que moviliza a decenas de entidades de la zona oeste como organizadoras de eventos y a miles de vecinos como deportistas, asistentes a conciertos o espectadores de exposiciones. Las Jornadas de La Calzada vuelven a la carga el próximo tres de mayo pero como prólogo a todo un mes de actividades acaba de inaugurarse en el Ateneo de La Calzada una exposición sobre las propias Jornadas con esos 19 carteles y algunos trofeos que han recibido a lo largo de su historia.
La crisis económica ha puesto algún freno al desarrollo de esta nueva edición de la jornada que centrará sus actividades extradeportivas en el Ateneo de La Calzada ante la dificultad de repetir la operación de instalar una carpa en la playa del Arbeyal. No hay problemas con un clásico: los encuentros corales en la iglesia de Fátima. Más de 60 coros de Asturias, Galicia, León, el País Vasco y Portugal participarán en un largo programa que, cada día, reúne en la parroquia de La Calzada a un centenar de cantantes ante varios cientos de espectadores. Las decenas de competiciones deportivas de las más variadas especialidades, desde balonmano playa a bolos, se repartirán entre todas las instalaciones deportivas que el Patronato Deportivo Municipal tiene repartidas por el barrio oeste y las de las entidades deportivas que participan como organizadores.
El fin de fiesta, fijado en el calendario para el 3 de junio, se hará en el pabellón abierto del Lauredal. El adiós de las Jornadas se hace coincidir con otro clásico del barrio: un encuentro de amistad y añoranza con vecinos de las cuencas del Nalón y el Caudal.