R. VALLE
Los representantes de Comisiones Obreras (CC OO), la Unión General de Trabajadores (UGT), el Sindicato Independiente de la Policía Local de Asturias (SIPLA) y la Corriente Sindical de Izquierda (CSI) hicieron ayer un llamamiento público a los vecinos de Gijón para que asuman desde la solidaridad la huelga en los servicios municipales convocada para el próximo martes, día 8, porque «vamos a paralizar el Ayuntamiento». Las cuatro organizaciones secundan un manifiesto sindical en defensa de los servicios públicos del Ayuntamiento de Gijón que supone llevar a la huelga a más de 2.000 trabajadores del denominado Grupo Ayuntamiento, donde se suman empleados de las fundaciones, el patronato y parte de las empresas de capital municipal a los trabajadores de los departamentos estrictamente municipales.
«No estamos ante una huelga de funcionarios sino de servidores públicos porque aquí se habla de muchos sectores que van más allá de la pura gestión burocrática», sentenció el portavoz de Comisiones Obreras, Rubén Medina. Todos los representantes sindicales consideran que el ajuste salarial a los funcionarios y la congelación de las pensiones no es más que el primer paso de un proceso de pérdida de derechos que se irán extendiendo al resto de los empleados de los sectores privados en los próximos meses. «Vamos de la mano de todos los trabajadores que van a sufrir los recortes de Zapatero», denunció Francisco de la Torre, de la CSI. Mientras, José Luis Gallego, del SIPLA, considera meramente «recaudatorias» las medidas del gobierno nacional. Arcadio Rodríguez, de UGT, también denunció que las actuaciones del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero suponen «una quiebra en el derecho a la negociación colectiva».
Pero los dardos de los sindicalistas no se dirigen sólo al gobierno de la Nación. Ayer también tuvo su ración de ataques el gobierno municipal . ¿El problema? Los servicios mínimos. Los sindicalistas consideran «abusivos» los impuestos por el equipo de gobierno al personal que se ocupa de las escuelas infantiles para bebés de 0 a 3 años. La peculiar situación de estos empleados hace que estos servicios mínimos no estén pactados dentro del convenio colectivo del Ayuntamiento, como en el resto de los departamentos. «No sólo son abusivos sino que se han impuesto con alevosía, sin consultar y rompiendo la sintonía de la negociación», criticaron los sindicalistas que han convocado a todos los empleados del Ayuntamiento a una asamblea general este lunes, a las 13.30 horas, en el Antiguo Instituto.