Eloy MÉNDEZ
La directiva de la Federación de Asociaciones de Vecinos (FAV) de Gijón logró ayer sacar adelante el prespuesto para el año 2010 -por 61 votos a favor y 21 en contra- y el informe de gestión del anterior ejercicio durante una asamblea que se mostró dividida a la hora de evaluar su gestión. Varios miembros de algunos de los colectivos vecinales acusaron al equipo que preside Teresa Prada de no haberles prestado el suficiente apoyo en temas relacionados con la revisión del Plan General de Ordenación (PGO) o la agilización del nombramiento de los coordinadores de los consejos de Salud de los barrios. Además, algunos asistentes criticaron la falta de precisión de las cuentas, que prevén unos gastos de 43.700 euros, idénticos a los ingresos.
La primera fricción se produjo durante la aprobación del acta de la asamblea ordinaria del año pasado, ya que varios presidentes de asociaciones, como Ada de Diego, de La Providencia, o Luis Lozano, de «Evaristo San Miguel» del Polígono, exigieron que se recogiera en ese texto que un grupo de personas decidió ausentarse de aquella reunión. El secretario de la FAV, Florencio Martín, explicó que «el acta no ha sido redactada por mí», sino por su antecesora en el cargo. Además, algunos representantes criticaron la falta de convocatoria en los actos programados por la Federación y los miembros de «La Pontica» de Cabueñes pidieron que se incluyan en la memoria varios documentos urbanísticos que ellos elaboraron. Por su parte, Luis Lozano lamentó «la falta de apoyo que recibimos» a la hora de presentar las alegaciones contra el documento de prioridades del PGO en lo referente a los cambios previstos en la avenida de Portugal. Además, Julia Rodríguez, presidenta de La Arena, exigió que el año que viene se incluyan los gastos de la Vocalía de la Mujer en los presupuestos. La directiva de Prada se comprometió con Aurelio Rodríguez, presidente de Roces, a que los consejos de Salud tengan nuevos coordinadores «en septiembre u octubre».