M. CASTRO
Algo en apariencia tan simple como un tanque de acero puede acabar revolucionando el sector eléctrico, al permitir almacenar energías renovables como la eólica. ¿La clave? El hidrógeno, que se puede producir usando energía eléctrica cuando ésta sobra, para generar posteriormente electricidad cuando se necesita. El problema es que las partículas de hidrógeno son tan pequeñas que pueden pueden penetrar en el acero, agrandando cualquier grieta microscópica que tenga el metal. La alternativa de usar composites (resinas sintéticas) para hacer el tanque es caro. El reto es crear un tanque de acero capaz de contener hidrógeno sin que acabe explotando y en eso es en lo que anda enfrascada la firma gijonesa Idesa.
El asunto no es baladí, porque puede solucionar uno de los grandes problemas del sector eléctrico español, derivado de la impredecibilidad del viento: Cuando sopla en abundancia, sobra energía; cuando no, falta. Hoy esto se soluciona con arrancadas y paradas de las centrales que queman energías fósiles, lo que se traduce costes para las empresas.
Superar ese problema almacenando hidrógeno en los parques eólicos es uno de los objetivos del proyecto «Pse H2renov», en el que participa Idesa junto a otros 24 organismos públicos de investigación, centros tecnológicos y empresas se han unido para desarrollar tecnologías competitivas de producción de hidrógeno a partir de energías renovables. El proyecto está liderado por las empresas vascas Cegasa e Ingeteam y por el Centro Nacional del Hidrógeno (constituído por el Estado y por Castilla-La Mancha). En el consorcio también participan tres centros tecnológicos vascos y otros de Valencia, Madrid, Castilla y León, Canarias y Andalucía, junto a universidades y empresas de estas comunidades y de Navarra. Por Asturias sólo está Idesa.
Idesa está construyendo un prototipo para albergar 7 metros cúbicos de hidrógeno gaseoso, que enviará el próximo otoño a Puertollano, sede del Centro Nacional del Hidrógeno y del proyecto «Pse H2renov». El tanque almacenará el hidrógeno que genere un electrolizador desarrollado por Acciona e Ingeteam, con energía eólica y solar. Todo esto se complementará con sistemas auxiliares de almacenamiento de electricidad y una pila de hidrógeno de Cegasa. Se trata de un ensayo a escala para suministrar energía a viviendas sin conexión con la red eléctrica general: La recibirán de los molinos de viento o las placas solares y cuando no haya recursos naturales, será el hidrógeno el que facilite el suministro.
La experiencia permitirá a Idesa desarrollar una tecnología que le puede abrir un mercado de futuro. De mano, presentar ofertas para un tanque de hidrógeno a mayor escala que se va a construir en Puertollano y que se licitará en unos 30 millones de euros.
Un segundo paso de ese proyecto será el almacenamiento en tanques de hidrógeno de mayor capacidad del exceso de producción de campos eólicos.
En el proyecto también se investiga la obtención de hidrógeno a partir de biomasa y la construcción de un coche que funcione con este gas.