J. L. ARGÜELLES
La Autoridad Portuaria de Gijón continuará con el plan de dragados de la bahía al considerar que esos trabajos no dañan la playa de San Lorenzo y que sus efectos son, según las previsiones de los informes elaborados para el estudio de impacto ambiental, los esperados.
Los responsables del Puerto explican las erosiones detectadas en San Lorenzo, notables y visibles a finales de enero de este año, cuando afloraron rocas en algunos tramos del arenal, con la «excepcionalidad» de los últimos períodos invernales.
Son las principales conclusiones de un documento que el director general de El Musel, José Luis Díaz Rato, remitió a mediados del pasado mes de marzo a María Jesús Rodríguez de Sancho, directora general de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. «Finalmente, les informamos de que los trabajos de dragado van a continuar durante la presente campaña de verano de 2010, prolongándose desde el mes de julio hasta el último trimestre del año, período en el que están programados los trabajos de regeneración de la playa de San Lorenzo», dice el también director de la obra de ampliación de El Musel en el escrito al que ha tenido acceso este diario.
Díaz Rato indica a Medio Ambiente que adjunta una carta remitida por el Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria, cuyas conclusiones «son claras acerca de la fiabilidad de los estudios previos, confirmando que la respuesta y la evolución de la playa se han producido conforme a los mismos». Personal del citado instituto constituyó el equipo redactor que hizo los estudios previos sobre los posibles efectos de esos dragados en el arenal de San Lorenzo, además de analizar la dinámica litoral en el entorno de la obra.
Para Díaz Rato, tras la primera campaña de dragado, que se hizo en el verano de 2009, «y a la vista del seguimiento de la playa de San Lorenzo», sujeta a un plan de vigilancia debido a la magnitud de las extracciones hechas y previstas para la bahía gijonesa, «podemos afirmar que está respondiendo conforme a lo previsto en los estudios, por lo que no se hacen precisas otras medidas a tomar más allá de las recogidas en la propia DIA (declaración de impacto ambiental)».
La respuesta del director de la Autoridad Portuaria es a solicitud del Ministerio, tras una denuncia de Los Verdes de Asturias ante la Secretaría General para la Prevención de la Contaminación y el Cambio Climático. Esta misma organización llevó ante la Comisión Europea (CE) el sobrecoste de 216 millones por la ampliación de El Musel, una reclamación que motivó una investigación comunitaria y la negativa a conceder nuevos fondos de cohesión para la obra.
Con el dragado de la bahía gijonesa está previsto obtener unos 24 millones de metros cúbicos de arena para el superpuerto. En sus rellenos se utilizan 33,2 millones de toneladas de materiales. El volumen de las extracciones mediante dragas de succión, sobre un total de 606 hectáreas frente al arenal de San Lorenzo y en las proximidades de El Musel, causa preocupación en muchos gijoneses al temer daños irreversibles en la gran playa urbana de Asturias. El plan de obra prevé la obtención de 200.000 metros cúbicos de arena para la regeneración de San Lorenzo.