FRANCISCO GARCÍA
La sentencia del polémico juez Campos abre a nivel regional un debate acerca de la custodia compartida de los hijos que ha de abordarse desde la serenidad. El mayor perjuicio de la separación de una pareja recae siempre en los hijos, de tal manera que resulta de justicia tratar de no alterar el marco vital de los menores, de evitar el trasiego de niños de ida y vuelta cada cierto tiempo de casa en casa y con la mochila a cuestas. Como la custodia compartida está en mantillas en la legislación española, en la práctica judicial es el juez de familia quien decide, con el dictamen favorable del ministerio fiscal, el reparto de horas entre ambos progenitores. Pero en España sólo se da en tres de cada cien casos de separación o divorcio en los que hay hijos por medio. Lo cierto es que ha de existir el derecho de que ambos, él y ella, puedan compartir las decisiones importantes que atañen al futuro de sus hijos. En esencia, seguir ejerciendo de padre y de madre en las mismas condiciones que antes de la ruptura.