A Areces no se le va a hacer fácil su último año al frente del ejecutivo regional. Después de su anuncio en el día de ayer de que no repetiría como candidato a las elecciones regionales esta misma tarde ha sido recibido con abucheos y empujones a su llegada a la estación de cercanías de Gijón a bordo del Tren Negro.
El comportamiento de los manifestantes ha provocado la intervención de los efectivos de la Policía Nacional que han tenido que reducir y detener a varios de los presentes.
Una situación que empaña la apertura de la Semana Negra
La llegada de 150 escritores de distintas nacionalidades a Gijón, a bordo de un tren especial procedente de Madrid, ha marcado esta tarde el inicio de la Semana Negra, festival multicultural que se desarrollará durante nueve días, con menos presupuesto, más imaginación y sin los autores nórdicos que se han puesto de moda en los últimos años.
El "tren negro", un clásico de este certamen, que evoca la influencia del ferrocarril como fuente de inspiración de la literatura y el cine policiaco, ha sido recibido por una manifestación de trabajadores de la empresa Chupa Chups, que han protestado contra el cierre de la fábrica que esta empresa tiene en Asturias, de funcionarios municipales contra el recorte salarial y de miembros de la Asamblea de Parados.
Varios manifestantes se trasladaron luego a dependencias policiales para interesarse por una joven que fue llevada a Comisaría después de una carga policial.
La Semana Negra de Gijón, que se desarrollará hasta el próximo día al 18, se convertirá en el "único" festival literario del verano "sin escritores nórdicos ni vampiros enamorados", según ha anunciado su director, Paco Ignacio Taibo.
La organización del certamen ha pretendido "romper con la moda" de que todo evento vinculado a la literatura policiaca "que se precie" debe invitar a autores del norte de Europa y tener una estética de "vampiros sin sustancia", y este año ha dado prioridad a los autores sudamericanos.
El festival ha cumplido sobradamente con la literatura negra nórdica ya que sus autores más destacados han estado presentes en ediciones anteriores y ha destacado el "empuje" de los escritores del cono sur, fundamentalmente argentinos, según ha explicado su director.
"Es como si los ecos de la crisis económica le hubieran mandado a la literatura un montón de talento que ahora está brotando", ha afirmado.
Dos argentinos, Guillermo Orsi y Carlos Salem; un mexicano, Eduardo Monteverde, y dos españoles, Carlos Bardem y Cristina Fallrás, son los finalistas que optan al premio Hamett que concede anualmente la Sociedad de Escritores Policiacos a la mejor novela negra publicada en el último año.
Otro argentino, Javier Sinay, competirá con el mejicano Javier Valdés Cárdenas y con el español Mariano Sánchez Soler por el Rodolfo Walsh, que otorga la Semana Negra a la mejor novela de no ficción o basada en hechos reales.
Unos 150 escritores han sido invitados para participar en el festival, que se celebra por segundo año consecutivo junto a la playa de El Arbeyal, en la zona oeste de la ciudad, y que esta vez ha asumido un recorte presupuestario del 7 por ciento como consecuencia de la crisis económica.
La organización del festival ha programado un homenaje al bicentenario del nacimiento del compositor polaco Frederic Chopin e intentará "parar el caos sonoro" del recinto, ubicado en la playa del Arbeyal, para que durante un par de minutos se haga el silencio para que se pueda escuchar una polonesa.
Este objetivo tiene, según Taibo, "una logística muy difícil", porque a la estridencia de las atracciones de feria, los distintos estilos musicales que se alternan en los "chiringuitos", y las voces que dan los vendedores ambulantes se suma el murmullo de la multitud que acude a un evento por el que pasan en torno a un millón de visitantes y en el que también se venden libros, 54.000 en 2009.
En el marco de la Semana Negra, también se celebra el Encuentro Internacional de Fotoperiodismo, que en su decimocuarta edición enfocará el drama de los desplazados del mundo.
La exposición titulada "Y sin embargo se mueven", que podrá verse en una de las carpas del recinto, reúne los trabajos realizados por seis reporteros en once países de Iberoamérica, Europa, África y Asia.
EFE