Cuando todavía hoy la resaca de la histórica victoria en el Mundial sigue merodeando por las cabezas de toda España, caabe decir que durante el fin de semana el fútbol no puso freno a las bodas. Los enlaces siguieron su ritmo habitual, ya que las parejas suelen elegir la época de buen tiempo para cambiar de estado civil.
El Consistorio se llenó el sábado del sonido de las gaitas, de confetis y pétalos de rosa. En el Ayuntamiento contrajeron matrimonio civil Sandra Borjas García y Gonzalo Díaz Álvarez. Ella es logopeda y él almacenista, vecinos ambos de Pumarín, y eligieron como testigos a Marcelina Blanco y Francisco Borjas, dos de las personas que aplaudieron su salida de la Casa Consistorial, que estuvo acompañada por la banda de gaitas del Conceyu de Candamo. La Venta del Jamón ofreció el almuerzo posterior al enlace.
También en el salón de recepciones sellaron su unión María Belén Valdés González y José Iván Valladares. Como testigo de excepción, la pareja se hizo acompañar de su hija Andrea, además de por sus invitados y testigos. De esta última función se ocuparon María del Carmen Gómez y José Luis Valdés. La pareja festejó el banquete en el restaurante La Llorea Golf.
También en el entorno del campo municipal de La Llorea almorzaron Carola Martínez Álvarez y Fran Acebal Valdés. Antes de ello se dieron el «sí quiero» en la iglesia de San Nicolás de Bari, en el Coto. Su párroco, Fernando Fueyo, no se olvidó de ofrecer una de las preces a la selección española. Actuaron como padrinos Laura de Arturo y César Robledo. Hoy se encuentran disfrutando de la luna de miel en la Riviera Maya.
San Pedro también tuvo enlace, el de la administrativa Laura Aller Méndez conel arbitro Pablo González Fuertes. La pareja se hizo acompañar en el altar por Loli Fuertes y Jerónimo Aller. Las Delicias se encargó del banquete. Y de parroquia en parroquia, de San Pedroa San Lorenzo. En su altar intercambiaron anillos la administrativa Verónica Álvarez Álvarez y el vigilante Yonathan Ramos Salus. María Reina Salus y Victor Álvarez apadrinaron al nuevo matrimonio, que almorzó en el castillo de San Cucao.
Sara Llano Carnicero fue para sus padres, Eli Carnicero González y Rubén Llano Menéndez, la protagonista de la jornada. Recibió las aguas bautismales en la iglesia de San Julián de Somió, rodeada de sus abuelos y su hermana, María. La familia festejó el acontecimiento en Las Delicias. En la imagen, la pequeña, con sus padres, hermana y abuelos maternos.