Eloy MÉNDEZ
Juan Díaz-Caneja será proclamado el próximo día 20 de julio nuevo presidente del Club Hípico Astur (Chas) tras haber superado por 103 votos a 73 a José Manuel Valdés, su oponente en las elecciones de la sociedad celebradas ayer. El presidente electo sustituirá en el cargo a Andrés Domingo, máximo mandatario de la entidad ecuestre durante los últimos ocho años, y deberá renegociar el acuerdo marco con la multinacional Essentium para la construcción, en las instalaciones del club, de un macrocomplejo deportivo valorado en 21 millones de euros. Díaz-Caneja aseguró ayer, nada más conocerse los resultados, «que mi prioridad será llegar cuanto antes a un pacto que garantice nuestro futuro inmediato», en relación a la delicada situación económica del Chas.
El sesenta por ciento de los más de 300 titulares llamados ayer a las urnas ejerció su derecho al voto. Un porcentaje que no fue demasiado elevado, a pesar de la llamada a la participación de los dos candidatos, que calificaron durante la campaña de «trascendentes» estas votacioens. No en vano, el ex-presidente Andrés Domingo deja como herencia unas cuentas en números rojos y un acuerdo marco con la multinacional Essentium que los candidatos a sustituirle consideraban manifiestame mejorable. Precisamente, este documento, presentado hace una semana a la asamblea, encontró un amplio rechazo por parte de la masa social, ante la posibilidad de que la multinacional se hiciese con el control de facto del Chas, al margen de sus asociados.
Díaz-Caneja tendrá ahora que renegociar ese pacto para conseguir unas condiciones más favorables a los intereses de la sociedad, en la que Essentium tiene pensado construir y gestionar un gran complejo a cambio de una cesión temporal de los terrenos. Frente a esto, los socios quieren mantener su poder, especialmente sobre la actividad hípica. En este sentido, el candidato vencedor ya ha anunciado que impulsará una modificación estatutaria para que los actuales titulares conserven intacta toda su capacidad decisoria pese a la entrada de otros nuevos.
Además, Díaz-Caneja aprobará, pocas semanas después de su llegada al cargo, una derrama que no será superior a 200 euros por persona, para afrontar el pago de las diez pagas extra que el Chas adeuda a sus empleados. Una medida que anunció durante la campaña electoral con el objetivo de ser «completamente transparente y no engañar a nadie». También intentará renegociar los créditos de la sociedad y tratará de conseguir un mayor número de patrocinadores para las competiciones ecuestres del verano.
Pero sin duda, su principal empeño será llegar a un acuerdo con Essentium que satisfaga a la mayoría de los miembros del club. Díaz-Caneja considera que ese pacto es la mejor solución para eliminar la actual deuda. En este sentido, no desdeña un acuerdo con el Grupo Covadonga, interesado desde hace unos meses en alquilar parte de los terrenos del Chas, pero considera que para iniciar conversaciones con la directiva del club vecino es preciso «que se presente un proyecto concreto, como Essentium».
Por su parte, José Manuel Valdés felicitó ayer en persona al ganador de los comicios y se comprometió a no hacer oposición interna. El que fuera vicepresidente durante los dos últimos mandatos y que dimitió hace unas semanas por desavenencias con Andrés Domingo, había impulsado las negociaciones con el Grupo, aunque también estaba dispuesto a sentarse a negociar con los dirigentes de Essentium. Finalmente, la primera opción parece quedar finalmente descartada a la espera de que la segunda llegue o no a buen puerto.