M. S.
La idea de eliminar el uso residencial de El Muselín no es nueva, aunque nunca se había formalizado en un Plan General de Ordenación. Hace un año, el Ayuntamiento ya ponía sobre la mesa de algunas asociaciones del entorno su intención de transformar el barrio en un área verde. Ayer, los vecinos de El Muselín reprochaban al equipo de gobierno que no les hubiese informado a ellos directamente.
El Ayuntamiento hizo pública esta novedad del PGO el pasado viernes. La mayoría de los vecinos dice haberse enterado por los medios de comunicación del plan urbanístico que condena El Muselín a la desaparición. Los concejales Pedro Sanjurjo y Faustino García insistieron en que es lo más conveniente.
Aun así, «creo que deberíamos reunirnos entre nosotros para analizar bien este asunto», consideran los afectados, que no descartan solicitar al Ayuntamiento los estudios geológicos en los que se apoyan para eliminar El Muselín del mapa urbano de la ciudad. «Hay que pensárselo bien, porque es el momento de moverse», recalcaban los más críticos a la salida de la Casa Consistorial.
Según los cálculos del Ayuntamiento, en El Muselín hay actualmente un centenar de casas y residen unos 200 vecinos. Las negociaciones entre los constructores y los propietarios «no comenzará antes de cinco años», señaló Sanjurjo, para darles una idea de los tiempos que se manejan. «Primero que se apruebe el PGO y que se haga la Ronda a El Musel por Jove...», prosiguió.
Cuando el acceso portuario entre en funcionamiento, la operación se pondrá en marcha. Y, a partir de ahí, «el proceso de desalojo será gradual y negociado», insistió el concejal.