J. L. ARGÜELLES
La primera autopista del mar entre el norte de España y la costa occidental de Francia, que unirá los puertos de El Musel y Nantes-Saint Nazaire, ofrece la posibilidad de enlazar con un billete único desde tres dársenas galas con otras tantas de Inglaterra: de Le Havre a Portsmouth, de Dieppe a New Haven y desde Boulogne hasta Dover, con un total de doce salidas diarias y unas dos horas de trayecto.
Es una oferta complementaria que, a la espera de las nuevas autopistas del mar que la Autoridad Portuaria de Gijón negocia para buscar enlaces con Rotterdam y el Báltico, además de con la terminal de Cork, en Irlanda, puede contribuir a dar más atractivos aún a la conexión astur-francesa. La línea entrará en servicio, tal y como ya había adelantado la naviera adjudicataria de la autopista del mar, GLD Atlantique, en los primeros días del próximo mes de septiembre.
La naviera, en la que participan la italiana Grimaldi, la francesa Louis Dreyfus y los puertos de Gijón y Nantes-Saint Nazaire, está obligada a mantener la autopista del mar durante al menos cinco años para cobrar las subvenciones pactadas por los gobiernos de España y Francia, hasta 30 millones de euros, más los 4,2 millones de euros que ha aprobado la Comisión Europea (CE). Ese plazo es fundamental para asegurar una cierta continuidad en un servicio que necesita tiempo para ser rentable, según demuestran otras experiencias similares. La autopista del mar entre El Musel y Nantes, denominada «Fres Mos», tiene el respaldo de las autoridades europeas, interesadas en una estrategia de apoyo al transporte marítimo para despejar las saturadas carreteras continentales, entre otras las pirenaicas.
Representantes de GLD Atlantique, entre ellos Carlo Tamagni, Stephane Boyer y Jimmy Marolle, explicaron ayer algunas de las características del servicio en la primera presentación oficial de la autopista del mar que se hace en Asturias. El acto, organizado por la Cámara de Comercio de Gijón y el Puerto, se celebró en el Palacio de Congresos ante un auditorio en el que estaban, entre otros, el director general de Transportes del Principado, Julián Bonet, y el presidente del Instituto de Desarrollo Económico (IDEPA), Víctor González Marroquín. La naviera tiene abiertas conversaciones con la industria automovilística francesa para analizar la posibilidad de transportar automóviles de Renault y PSA (Peugeot y Citroën) desde Nantes hasta El Musel. El objetivo es la distribución en el mercado español. GLD Atlantique confirmó ayer que el coste del transporte de un camión o de su tráiler será -con servicio de cabina para el descanso del camionero- de 450 euros, una cantidad que, según la naviera, abarata en 550 euros el viaje desde el norte de España, siempre respecto al mismo trayecto con un camión por carretera. El ahorro es de hasta 400 euros, según la fuente citada, si se compara con un trayecto desde Madrid. El buque, un ro-pax (tráfico rodado y pasajeros) tendrá capacidad para 120 camiones y 500 turismos.