M. S.
Carecen de asociación propia, pero no pierden la esperanza de unir fuerzas frente a la decisión municipal de transformar su barrio en un espacio verde. Los vecinos de El Muselín se reunirán en la cancha de fútbol, mañana viernes, «para decidir qué vamos a hacer». Aunque el Ayuntamiento insiste en que se trata de un proyecto a largo plazo, que se llevará a cabo sin expropiaciones, ellos consideran que «este asunto no puede quedar en el aire».
La desaparición gradual de El Muselín se incorpora al Plan General de Ordenación (PGO) como parte de los nuevos desarrollos urbanos que la futura ronda de acceso a El Musel generará en la parroquia de Jove. Serán los promotores privados quienes se encarguen de negociar con los vecinos su desalojo. El terreno que ahora ocupa El Muselín se entregará al Ayuntamiento para que lo convierta en un parque como el de Los Pericones.
El Ayuntamiento alega problemas geológicos para justificar la operación. Los vecinos, sin embargo, aseguran que «aquí no hay ni una casa rajada ni mal asentada». Es más, «si hay problemas es por las canteras, y deberían empezar entonces por prohibir su explotación», rebaten. «Y, entonces, que quiten también las bombonas de La Campa y la torreta de alta tensión», instan.