J. M. CEINOS
En un giro de 180 grados sobre lo previsto en el anterior Plan General de Ordenación (PGO), el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Gijón permitirá ahora la construcción de viviendas en la zona rural fuera de los núcleos de población. Así lo aseguró ayer el concejal de Urbanismo, el socialista Pedro Sanjurjo González, en una conferencia de prensa celebrada al término de una reunión del Consejo Social de Gijón, en el que, bajo la presidencia de la alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso, se explicaron las líneas fundamentales del nuevo PGO, que está en el ecuador de su tramitación. El nuevo planeamiento es consecuencia de la anulación judicial, hace un año, del anterior.
Respecto a las viviendas en la zona rural, explicó Pedro Sanjurjo que se permitirá la construcción de viviendas en suelo no urbanizable de interés, siempre y cuando estén ligadas directamente a nuevas explotaciones agrícolas o ganaderas. En el caso de las explotaciones agrícolas, para levantar una vivienda se requerirán 15.000 metros cuadrados de suelo como mínimo, mientras que para las ganaderas la condición es que el terreno tenga 25.000 metros cuadrados de superficie.
Con esta decisión, afirmó el edil de Urbanismo, el nuevo PGO «va a estimular el uso del suelo de interés vinculado a nuevas explotaciones agrícolas y ganaderas». No obstante, las viviendas asociadas a las empresas agrarias podrán «ser derribadas», aseguró Pedro Sanjurjo, en el momento en el que cese la actividad. Con esta medida se evitará la picaresca de quien forme una empresa agraria sólo como pantalla para poder construir una vivienda en la zona rural fuera de los núcleos de población. Una de las mayores críticas al anterior planeamiento procedía, precisamente, de las parroquias rurales del concejo, cuyos vecinos acusaron al Gobierno municipal de impedir el desarrollo del sector primario en el concejo.