PABLO DE COUPAUD Y ENRIQUE PRIETO
Componentes de «Sax Antiqva»
E. G. SALUEÑA
Dentro de la nutrida oferta musical que ofrecen las jóvenes formaciones dedicadas al ámbito clásico, el caso de «Sax Antiqva» resulta muy novedoso y atractivo para los melómanos. Se trata de un ensamble instrumental formado por diez saxofonistas (tres sopranos, dos altos, tres tenores y dos barítonos), especializado en el repertorio del barroco tardío. Tras la reciente publicación de su primer trabajo discográfico con Lloria Discos, los dos componentes asturianos de la banda, Enrique Prieto y Pablo de Coupaud (ambos dedicados al saxo soprano), comparten con los lectores de LA NUEVA ESPAÑA sus experiencias.
-¿Cómo y cuándo nace este proyecto?
-Enrique: Fue tomando forma alrededor del año 2003. Todos nos conocíamos del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, aunque fue en un viaje a París cuando la idea tomó una forma definitiva. Fuimos con motivo de una jornada de puertas abiertas de la fábrica Selmer de saxofones, donde pudimos asistir al proceso completo de construcción del instrumento.
-Pablo: De hecho, recuerdo que estábamos tomando unas cervezas en el barrio bohemio de Montmartre, muy ilusionados con la idea. Nos planteamos como objetivo montar un repertorio para una primera fecha. Así salió también nuestro primer recital, en el teatro de Campo de Criptana, de Ciudad Real.
-¿Resulta compleja la labor de transcripción de este repertorio a la plantilla instrumental del conjunto?
-Enrique: La mayoría las realiza nuestro director musical, Antonio Felipe, aunque en otros casos hemos sido alguno de nosotros. En mi caso, en cuanto adquieres la dinámica resulta todo más fácil y mecánico de lo que parece. En este campo intentamos ser bastante exigentes, de cara a reflejar la máxima fidelidad con respecto a la obra original, aunque a veces hay aspectos incompatibles, condicionados por las peculiaridades de cada instrumento.
-¿Cuál ha sido la reacción de público y crítica, desde los sectores más académicos, hacia su música?
-Pablo: Nos consta que para muchos ha sido una sorpresa agradable, aportando un toque de frescura gracias al sonido y el carácter del instrumento. Desde donde nos hemos encontrado mayores reticencias ha sido desde el ámbito del saxofón, más habituado a trabajar con repertorio contemporáneo. No hay muchas agrupaciones de saxofones que se dediquen a este período.
-Enrique: En todos los circuitos hay sectores más conservadores que van a ser muy críticos con un discurso novedoso. Nosotros buscamos ser lo más fieles posibles al espíritu original de cada pieza, huyendo de interpretaciones excesivamente románticas o de una similitud tímbrica con las big bands jazzísticas.
- Han sido un elemento decisivo en el espectáculo multi-disciplinar «Orfeo: a ba-rock opera», estrenado en el XII Festival de Música de Gijón. ¿Qué les supuso este reto profesional?
-Pablo: Fue una experiencia muy positiva por varias razones, entre otras la de trabajar con el maestro Massimiliano Toni, abordando una ópera barroca completa y entrando en contacto con especialistas musicales de estilos muy diversos. En ese festival también tuvimos la ocasión de colaborar con el flautista Alejandro Villar y el clavecinista Aarón Zapico, este último miembro fundador de «Forma Antiqva».
-Enrique: Además, cuando este tipo de fusiones se realizan con criterio y calidad, puede resultar una atractiva puerta de entrada para el mundo de la música clásica y de la ópera. El espectador inquieto no se conformará sólo con esta adaptación, sino que aprovechará para volver o descubrir la original, o incluso fijarse más en otras interpretaciones para poder compararlas.
-Su último recital para la Fundación Juan March, en Madrid, ha sido retransmitido a través de RNE Clásica, lo que imagino que les habrá implicado un notable cambio cualitativo a nivel de difusión.
-Pablo: Por supuesto. Además de que ofrecimos una de nuestras mejores interpretaciones, en el formato se incluyó una muy completa entrevista, por lo que la promoción fue grande. Fernando Palacios, antiguo director de RNE Clásica, se mostró muy interesado en la formación, y gracias a esta experiencia nos ha salido ya algún nuevo proyecto en el que trabajar.
- ¿Qué valoración hacen de la situación actual de la música clásica en el espectro cultural?
-Enrique: Habría que sopesar muchas variables para hacer un análisis profundo y objetivo de la situación. En lo relativo a la asistencia a conciertos, por ejemplo, no se sabe muy bien si el problema reside en la oferta, la demanda o la transmisión. Aún así, no soy tampoco demasiado fatalista y considero que, actualmente, el interesado en la música clásica tiene acceso a bastante información. Claro que la situación española no es óptima, sobre todo si se compara con otros países europeos como Francia.
-Acaban de editar su primer trabajo discográfico, ¿cómo ha sido recibido?
-Pablo: La grabación de un disco viene muy bien, sobre todo como una tarjeta inmediata de presentación. En él se refleja muy bien nuestro discurso y ayuda mucho de cara a la promoción. Las críticas, hasta el momento, son bastante positivas por lo general, aunque aún está muy reciente. Nuestros canales principales de venta son, sobre todo, nuestra web (http://www.saxantiqua.com), los conciertos y los cursos organizados por nosotros.
-Además de esta formación, ¿tienen algún otro proyecto musical?
-Enrique: Sí. Actualmente hemos puesto en marcha el Cuarteto Moebius, también dedicado íntegramente a partituras para saxofón. En él estamos tres miembros de «Sax Antiqva»: Israel Bajo al saxo alto, Pablo al saxo tenor esta vez y yo al soprano. Completa la formación Íker Martín al saxo barítono. Nuestro repertorio abarca desde el Barroco hasta la música contemporánea, pasando incluso por estilos populares como el Klezmer.
-Pablo: Particularmente también hago alguna colaboración puntual en estilos como el pop o el jazz. Cada vez me interesa más el mundo de la improvisación, aunque desgraciadamente no puedo dedicarle tanto tiempo como quisiera.
-¿Cuáles son sus planes más inmediatos?
-Pablo: Además de continuar con la promoción del disco, estamos en pleno proceso de ampliación de nuestro repertorio, con obras del barroco temprano e incluso del Renacimiento. También empezaremos a preparar nuevos conciertos. El próximo será el 10 de marzo en el auditorio de la Universidad Autónoma de Madrid.