Miriam SUÁREZ
La comercialización de las 32 viviendas de lujo del antiguo Banco Gijón tendrá que esperar a que Caja Cantabria, actual propietaria del inmueble, resuelva su proyecto de fusión con Cajastur, Caja del Mediterráneo y Caja Extremadura. De momento, y a la espera de despejar su futuro, la entidad financiera todavía no ha fijado cuál será el precio del metro cuadrado en este inmueble exclusivo de la calle Munuza.
La promotora inicial de las viviendas se declaró en suspensión de pagos en 2008, cuando la obra se encontraba ya muy avanzada. Caja Cantabria se quedó con el edificio hace poco más de año, asumiendo los trabajos constructivos pendientes de ejecución. Actualmente, sólo faltan por rematar algunos detalles menores, como pasar una nueva mano de pintura al edificio para unificar el color de sus cuatro fachadas.
La comercialización de los pisos no podrá formalizarse hasta que Caja Cantabria le ponga precio al metro cuadrado, aunque la agencia inmobiliaria que se ocupa de las ventas ya ha empezado a hacer una lista con las personas interesadas en la promoción. Se han recibido llamadas incluso desde Bilbao o Madrid.
Los precios de partida situaban el metro cuadrado en torno a los 8.500 euros. Caja Cantabria ha decidido revisar las cifras iniciales -a la baja- para adaptarlas a la realidad de un mercado que ha pasado del boom inmobiliario a la crisis del ladrillo. De momento, se ofrece información sobre distribución de espacios y calidades, pero sigue sin concretarse cuánto costarán los pisos, cuya superficie oscila entre 161 (el dúplex del reloj) y 48 metros cuadrados.
Responsables de la operación esperan que el asunto quede despejado antes de que termine el año, para no demorar por más tiempo la comercialización de unas viviendas que ya tenían que haberse entregado en 2007. El antiguo Banco Gijón es uno de los grandes edificios catalogados de la ciudad. Su remodelación para uso residencial tropezó con la falta de liquidez de la empresa promotora del proyecto, que inició la obra con retraso por variaciones sustanciales en la composición de la sociedad; también hubo que cambiar de constructora.