Miriam SUÁREZ
La utilización de las escombreras de Mina La Camocha para las obras de relleno del superpuerto tiene a los ecologistas asturianos con la mosca detrás de la oreja. Se preguntan cómo es posible que Dique Torres, sociedad adjudicataria de la ampliación de El Musel, recurra a esta alternativa de extracción de material cuando «fue descartada por ellos mismos» en la fase de estudio medioambiental.
«Según la memoria resumen de 2005, el transporte desde La Camocha puede originar afecciones no deseables por accidentes, ruido, vibraciones, emisión de polvo e interferencias en el tráfico», subraya Francisco Ramos, portavoz de Ecoloxistes n´Aición. Finalmente, se rechazaron las escombreras del pozo minero -que acumulan 970.000 metros cúbicos de tierra mezclada con carbón- o de Aceralia para decantarse por el dragado de la bahía gijonesa. El acuerdo entre Dique Torres y los administradores judiciales del concurso de acreedores de la mina, ahora en fase de liquidación, retoma una alternativa que «incumple las condiciones ambientales», denuncia Ramos.
A la Coordinadora Ecoloxista también le resulta «sorprendente» y «algo sospechoso» este cambio de estrategia en la obtención de material de relleno para la ampliación portuaria. «Alguien tendría que dar explicaciones», insta su representante, Fructuoso Pontigo, apuntando hacia la Autoridad Portuaria. «O hicieron mal los cálculos, y con las dragas no les alcanza, o algo está pasando que se nos escapa. Pero esto no cuadra», apostilla.
Los ecologistas asturianos tienen la sensación de que «al calor de las obras de El Musel se pueden cometer toda clase de tropelías», comenta Pontigo, al tiempo que exige «un estudio paralelo que justifique por qué ahora se está sacando material de una escombrera que, en su día, se desestimó por razones de impacto ambiental». A la espera de una explicación oficial, él tiene su propia teoría: «Necesitan extraer material como sea y de la forma más barata, para evitar que se disparen los sobrecostes».
Para los vecinos de Vega-La Camocha ya han comenzado las molestias. Los responsables del transporte de materiales les han avisado de que el trasiego de camiones durará hasta finales de año. La próxima semana, presentarán un escrito en el Ayuntamiento de Gijón para solicitar formalmente que se les informe sobre las extracciones que se están produciendo en la mina de la parroquia. Quieren que «lo que se haga, se haga bien», causando el menor trastorno posible a los vecinos y «de acuerdo a la legalidad vigente».