Eloy MÉNDEZ
Todo está listo en El Musel para recibir el 9 de septiembre al buque «Norman Bridge», que realizará el primer viaje de la autopista del mar para carga rodada y de pasajeros entre Francia y España, procedente del puerto de Nantes-Saint Nazaire. Los responsables de la naviera GLD-Lines han cerrado ya para esa fecha la reserva de quince vehículos con pasajeros y están a la espera de concretar el número de camiones que desembarcarán en la nueva terminal. Además, han iniciado una campaña de captación de clientes a lo largo y ancho de todo el noroeste peninsular y de la Ruta de la Plata. «Tenemos pensado derivar mercancía desde Extremadura e, incluso, desde Huelva», señaló ayer Carlo Tamagni, que representa a GLD-Lines -una de las dos empresas que, junto a Grimaldi, forman la sociedad concesionaria de la ruta- en España. Para ello, consideró «importante» que se finalice el único tramo de la A-66 en construcción, entre Zamora y Benavente.
«A día de hoy es necesario dar un pequeño rodeo por Tordesillas, pero cuando la autovía esté concluida el viaje desde el Sur será aún más cómodo», señaló Tamagni, que ayer realizó una visita a El Musel para «cerrar los últimos detalles» de la nueva ruta. La intención de la naviera es «dar a conocer la autopista del mar lo antes posible» entre transportistas y turistas, para «superar el 60% de ocupación del barco dentro de un año». Para ello, ya han concertado un encuentro el 10 de septiembre con representantes del sindicato Asetra. El responsable de la empresa adelantó que «es muy posible que, en pocos meses, se ponga a disposición de esta línea otro barco», además del «Norman Bridge».
Más complicado se prevé ampliar la zona de influencia de la ruta hacia Madrid. «Es difícil porque el viaje puede resultar más favorable en carretera por Irún», afirmó Tamagni. Aun así, destacó las bondades del servicio «para dos amplias zonas de España y Francia», incluida el área metropolitana de París. «Seguramente se enviará mucha más mercancía en dirección Nantes que al revés, pero desde el país vecino vendrán muchos turistas interesados en la gastronomía y en el paisaje de Asturias, además de inmigrantes de Galicia y Portugal que viven en Centroeuropa», dijo. «A partir de ahora, tenemos que llevar a cabo una labor de mentalización de los patronos del transporte, para que se den cuenta de lo positivo que es realizar parte de su viaje en barco». Por último, subrayó que «somos una ayuda para ellos, no una línea marítima al uso. Una autopista del mar es una forma de facilitar el viaje del transporte y eso es lo que los dirigentes del sector tienen que entender».