Eloy MÉNDEZ
La prolongación de la calle Puerto de San Isidro, hasta su intersección con Sanz Crespo, se rematará con una torre de 16 plantas que albergará unas 70 viviendas con algún tipo de protección oficial. Así se lo comunicó ayer a los representantes del Distrito Centro el concejal de Urbanismo, Pedro Sanjurjo, durante una reunión monográfica sobre el Plan General de Ordenación (PGO). De esta forma, el antiguo proyecto de levantar dos grandes bloques, uno de ellos de oficinas, que había provocado el rechazo de los vecinos del Polígono, queda definitivamente enterrado. En la otra parcela afectada por el anterior planeamiento, el Ayuntamiento construirá un gran equipamiento público aún por determinar.
Los terrenos donde se levantará el nuevo edificio tienen una capacidad edificable de 5.800 metros cuadrados y están situados junto a la actual playa de vías, en la zona que sufrirá la gran transformación urbanística motivada por el soterramiento de los accesos ferroviarios a la ciudad. «Finalmente, hemos decidido sustituir un bloque de doce plantas destinado a oficinas por otro algo mayor, que estará ocupado por viviendas de protección oficial, en un lugar privilegiado tras los cambios que sufrirá en los próximos años», explicó ayer Sanjurjo.
Además, en una parcela próxima, la concejalía de Urbanismo ha decidido reservar 16.000 metros cuadrados para levantar un equipamiento aún por definir. «Evidentemente no será lo mismo hacer un geriátrico que construir un instituto, pero lo que sí sabemos ya es que será un lugar destinado a mejorar los servicios de los gijoneses», aseguró el edil.
Las actuaciones previstas en la prolongación de la calle Puerto de San Isidro habían sido motivo de polémica durante mucho tiempo, lo que provocó la presentación de varias alegaciones por parte de los miembros de la Asociación de Vecinos «Evaristo San Miguel», que se negaban a aceptar el planeamiento inicial. Aquel proyecto recogía la construcción de dos torres de viviendas de doce plantas, una de ellas destinada a oficinas, que estarían acompañadas de algún tipo de equipamiento. Definitivamente, su ejecución no se llevará a cabo.
Por otro lado, Sanjurjo también comunicó a los integrantes del Consejo del Distrito Centro que el Ayuntamiento quiere urbanizar los terrenos que ocupa la actual entrada a la ciudad por la autopista «Y» situados entre Tremañes y Nuevo Gijón. Este plan, previsto a muy largo plazo, será posible cuando esta vía pase a ser de titularidad municipal. Así se pretende enlazar el entramado urbano y unir el Sur con el Oeste después de décadas de separación forzosa por el inicio de la Ruta de la Plata.
Además, el PGO también prevé la futura reurbanización de la avenida Príncipe de Asturias para convertirla en un gran bulevar. Esta actuación podrá llevarse a cabo cuando se construyan los nuevos accesos al puerto de El Musel, ya que actualmente buena parte del tráfico rodado que llega a la terminal gijonesa lo hace precisamente a través de esta gran arteria que une Pumarín con La Calzada.