E. MÉNDEZ / J. J.
El Grupo Covadonga alegará este lunes, en el recurso que presentará contra la sentencia que le obliga a fusionarse con el Centro Asturiano de La Habana, que los cambios patrimoniales que la sociedad de Mareo ha sufrido desde la suscripción de los acuerdos en 2005 hacen inviable la operación. Así se lo confirmaron ayer a este periódico fuentes cercanas al club, que aún confían en darle la vuelta al fallo emitido el lunes por el Juzgado de primera Instancia número 3 de la ciudad. Además, la junta grupista no descarta incluir en ese recurso la inexistencia de documentos referentes a las conversaciones mantenidas por el anterior presidente, Ángel Cuesta, para fraguar la absorción.
La directiva grupista intentaba recuperarse ayer del jarro de agua fría que ha supuesto el dictamen judicial, aunque sus miembros creen que la sentencia que salga de la Audiencia Providencial aún les puede ser favorable. Para ello, confían en poder demostrar que la cogestión a la que Cuesta sometió durante dos años al Centro Asturiano, ordenando la venta de parte de su patrimonio y obras en la finca de Mareo, no fue comunicada a los socios, ni aparece reflejada por escrito en ningún documento del club. Sobre este aspecto Ángel Cuesta declinó ayer hacer declaraciones.
El recurso ante la Audiencia supondrá la continuidad de la actual situación al menos «entre 6 meses y un año», según los cálculos grupistas. «También hay pendiente un segundo procedimiento, el presentado por un socio contra el referéndum del pasado diciembre en el que los socios del Grupo revocaron su decisión anterior, y que está en suspenso a la espera de la sentencia definitiva sobre la fusión», alertaban.
En la misma dirección se mostraron ayer algunos de los históricos socios de la entidad polideportiva. Manuel Llanos, antiguo director del Comité Olímpico Español, consideró como «una mala noticia» la sentencia redactada por el juez Miguel Covián. «En los parlamentos se pueden cambiar las leyes, así que no entiendo por qué los socios de un club no van a poder cambiar de opinión», señaló. Además, añadió que «yo estuve de acuerdo con la fusión, pero las circunstancias han cambiado y, además, se negociaron temas importantes sin conocimiento de los socios».
De la misma opinión es Lisardo Argüelles, representante de la Asociación de Veteranos, «respeto la sentencia, pero no la comparto. Esta decisión del juez ha creado un malestar muy fuerte en el Grupo y creo que la directiva deberá recurrir hasta donde pueda. Argüelles fue más allá en indicó que «el juez quiere obligar a un matrimonio en el que al menos una de las partes se manifestó claramente en contra».