Miriam SUÁREZ
El nuevo Plan General de Ordenación (PGO) no les afecta directamente, pero «nos preocupa lo que ocurre en la ciudad». Por eso, los agentes sociales, representados en el consejo de distrito de El Llano, se interesaron por los terrenos de Naval Gijón en la reunión que ayer mantuvieron con el concejal de Urbanismo. El socialista Pedro Sanjurjo les garantizó que ese suelo se destinaría a fines empresariales y no a la edificación de viviendas.
«No nos gustaría que ese terreno se utilizase para especular», manifestó Carmen Duarte, presidenta vecinal de El Llano. El antiguo astillero gijonés se convertirá en un parque empresarial de industrias limpias, donde se cuidará la estética de los edificios para no desentonar con la urbanización de Poniente y se habilitarán viales que permitan mejorar la circulación rodada en la zona. El Llano ve con buenos ojos la propuesta.
Este barrio gijonés, el más poblado del municipio, «tiene experiencia en cómo se puede transformar un espacio urbano a través del planeamiento», señaló Pedro Sanjurjo. Como consecuencia de una de las operaciones de cirugía urbanística más profundas de la ciudad, El Llano se encuentra hoy «prácticamente rematado». Según el concejal de Urbanismo, «al Ayuntamiento sólo le queda pendiente en la zona la obtención de algunos suelos de Los Pericones».
Esos «retales» se irán incorporando al gran parque que comparten El Llano, Contrueces y Ceares mediante «convenios urbanísticos y permutas con los promotores». Lo que el Ayuntamiento ha hecho en Los Pericones, aprovechó para decir Sanjurjo, es similar a lo que proyecta el PGO para El Muselín. «El Llano es un ejemplo de cómo se utilizan los sistemas generales y suelos dotacionales para parques, colegios, centros de salud...», incidió el edil. Los vecinos, que constatan la gran metamorfosis experimentada por el barrio, piden ahora al gobierno municipal que «no descuide la conservación de lo que tenemos».