E. M.
El viejo horno situado junto a la calle Gran Capitán era uno de los que la antigua Cristalería Asturiana (Cristasa) empleaba para la fabricación de vidrio hace más de cinco décadas. Precisamente por su valor histórico y social, el Ayuntamiento de Gijón decidió conservarlo como parte del patrimonio industrial de la ciudad cuando rehabilitó la práctica totalidad de la parcela que albergó la vieja fábrica y fijó la sede del Centro Municipal de Empresas en uno de los bloques.
Esta conservación puramente estética de antiguas construcciones ligadas a la actividad empresarial se convirtió durante varios años en una costumbre municipal. Las dos grandes chimeneas conservadas en el propio Centro Municipal de Empresas o en el paseo de la playa de Poniente sirven de ejemplo.