R. V.
Los propietarios de terrenos en el Parque Científico y Tecnológico, entre ellos el propio Ayuntamiento de Gijón, se organizarán en una entidad de conservación de ese espacio para hacer frente a los gastos de obras, vigilancia, limpieza y otras actuaciones de mantenimiento del área. El concejal José María Pérez, en su doble condición de edil de Promoción Económica y portavoz de la Junta de Gobierno, destacó ayer esta iniciativa que es pionera a nivel local y autonómico en espacios industriales por su carácter de obligatoriedad. «Había otras entidades, como Gespor en los polígonos de Porceyo y Roces, pero de carácter voluntario para los empresarios», recordaba ayer el edil socialista. Este proceso supone generar una comunidad de propietarios que se haga cargo de los gastos, pero también de las decisiones sobre los espacios comunes de este complejo tecnológico que ahora mismo tiene 2.000 trabajadores y está celebrando su primera década de historia.
El porcentaje a pagar por cada propietario depende de la ocupación de espacio, pero la entidad podrá sumar también fondos procedentes de administraciones públicas o entidades privadas. La aprobación inicial de este proyecto de constitución de la entidad de conservación conseguía ayer el visto bueno de la Junta de Gobierno municipal al mismo tiempo que el proyecto de reparcelación del área de ampliación del Parque Tecnológico. «Se trata de iniciar el proceso de registro de las diez nuevas parcelas de la ampliación, como paso previo a su comercialización», explicaba el edil, quien adelantaba el interés del empresariado por hacerse con esos espacios: los últimos en el corazón del Parque. El Ayuntamiento ya tiene en marcha el desarrollo de otros «enclaves tecnológicos» dentro del territorio de la denominada «milla del conocimiento» en el área de Cabueñes y el campus universitario.
Precisamente este parque empresarial es uno de los elementos a los que hace mención la documentación que el Ayuntamiento de Gijón enviará al Ministerio de Ciencia e Innovación para optar a la distinción «Ciudad de la Ciencia y la Innovación», que llegará a treinta municipios en la tres categorías que se plantean. Gijón puede conseguir con esta distinción tener un trato preferente a la hora de acoger eventos o la instalación de equipamientos de carácter científico-tecnológico. El equipo de gobierno está ahora mismo recabando apoyos de entidades de todo tipo de la ciudad para sumarlas a su expediente como fórmula de demostrar el respaldo de la ciudad.