«Una calle para Manolo Pinilla». Fue la petición realizada por el presidente de la Asociación de Veteranos del Grupo Covadonga, Lisardo Argüelles, minutos antes del funeral celebrado ayer, en la iglesia de San Lorenzo, en recuerdo del que fuera presidente del Grupo entre los años 1980-83. Una petición que simbolizaba el reconocimiento hacia Pinilla Trapote de buena parte del colectivo grupista. Un colectivo que no dejó de acudir ayer a rendirle homenaje -y acompañar a su familia- en la misa funeral. A la ceremonia acudió el actual presidente del Grupo, Enrique Tamargo, acompañado por buena parte de su junta directiva, así como del director deportivo Nacho Aybar, cuyo tío formó parte de la directiva de Pinilla. Otros dos ex presidentes, Janel Cuesta y Ángel Cuesta, también quisieron testimoniar su reconocimiento a la labor realizada por Pinilla en uno de los momentos más críticos de la historia del club.
Agustín Antuña recordó como él mismo y Pinilla «entramos juntos a formar parte de la directiva de Jesús Revuelta en el año 1967. Allí nos ocupamos de las secciones deportivas y aunque nos conocíamos de antes fue desde ese momento cuando intimamos». Antuña definió a Pinilla como «un grupista de verdad y un hombre de talante abierto, al que le tocó dirigir el Grupo en momentos muy difícil».
Lisardo Argüelles, por su parte, destacó que «cuando alguien muere se suele decir que era una buena persona; en este caso no sólo es verdad, sino que nos quedamos cortos. Manolo era una excelentísima persona que no sólo hizo mucho por el Grupo, sino que lo hizo por todo Gijón». Motivo por el cual espera que se acuerden de él a la hora de conceder nuevas calles.
Argüelles también recordó las múltiples veces que Pinilla participó en los actos de la Asociación de Veteranos, de la que formaba parte, aunque «en la comida de este año ya no estuvo presente».
Entre los asistentes al funeral también se encontraba el ex presidente del Gijón Baloncesto Tino Grana. Pinilla fue árbitro de baloncesto y fue durante su mandato cuando el Grupo Covadonga cedió los derechos federativos al Gijón Baloncesto, además de formar parte del grupo que creó dicho club. «Fue un auténtico caballero, buena persona y gran deportista. En definitiva, un paisano», aseguró Grana, quien recordaba sus frecuentes encuentros en la localidad de Santa Pola, donde ambos veranearon en múltiples ocasiones. El médico Marcelo Palacios, el presidente del Ateneo Jovellanos, José Luis Martínez, el ex presidente de la Federación Asturiana de Balonmano y ex director deportivo del Grupo Covadonga Antonio Roncero y el representante de los constructores, Manuel Pastor, también estuvieron presentes en el acto.
Los restos mortales de Manolo Pinilla fueron incinerados en el Tanatorio de Cabueñes en la intimidad familiar.