R. VALLE
Hace sólo unos meses estaban en la calle exigiendo con pancartas el mantenimiento del programa de terapia de reencuentro en el centro de salud de El Natahoyo y ahora están festejando un premio nacional por todo lo alto. El Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad ha otorgado uno de los premios a la calidad en el ámbito del sistema nacional de salud al proyecto que la enfermera Elena Fernández Ardisana lidera desde hace años en este barrio de la zona oeste gijonesa en favor de la ayuda mutua entre pacientes como fórmula para buscar soluciones a patologías ligadas a la depresión u otros estados de ánimo que impidan llevar una vida tranquila.
El centro de salud de El Natahoyo de la gerencia de Atención Primaria de Gijón se logró su premio en la categoría de calidad de igualdad por, según se puede leer en la resolución ministerial, «su proyecto de fomento de la salud de las mujeres a través de dinámicas grupales que ha conseguido mejorar la calidad de vida y la autoestima de mujeres con síntomas imprecisos y crónicos difíciles de tratar». Al lado de El Natahoyo, y en esa misma categoría, están el Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada, por un programa de información y señalización de los centros sanitarios públicos andaluces que los hacen accesibles a personas con discapacidades, y la organización Médicos del Mundo, por un proyecto de prevención de la mutilación genital femenina y el empoderamiento de las mujeres subsaharianas.
Estos premios a la excelencia, con una dotación económica cercana al medio millón de euros, recibieron este año 120 candidaturas. De ellas se seleccionaron doce para ser premiadas en cuatro categorías diferentes: innovación y mejora global de la calidad asistencial, mejores prácticas clínicas, calidad e igualdad y transparencia. Cada uno de los ganadores se lleva un premio económico de 39.051,50 euros. Al margen de este reparto está el premio especial de reconocimiento a Fisterra.com (atención primaria en la red), que es una página electrónica de referencia para la consulta y la formación de profesionales sanitarios. Se trata de la cuarta edición de este premio de carácter nacional y de destacada trascendencia en el ámbito sanitario.
Este reconocimiento de las autoridades sanitarias es un empujón que ha convertido El Natahoyo en punto de referencia en las terapias de reencuentro gracias al impulso personal de Elena Fernández Ardisana. Una mujer discreta que se definía simplemente como «una enfermera de andar por casa» cuando el pasado mes de junio recibía el reconocimiento de la Asociación de Vecinos «Atalía» de El Natahoyo. A lo largo de la última década más de medio millar de personas se han beneficiado de esta forma alternativa de entender la mejora de la salud más allá de la ingesta de fármacos. Y, aunque mayoritariamente han sido las mujeres las usuarias y potenciadoras de esta fórmula de trabajo desde el año 2008, se trabaja también con varones.