R. GARCÍA
La desesperación la llevó a la Comisaría. Una madre gijonesa acudió hace días a las dependencias del Cuerpo Nacional de Policía de El Natahoyo en busca de ayuda. La denunciante aseguraba que su hija llevaba varios días comportándose mal: pegaba a su hermana pequeña, salía de casa sin dar explicaciones y faltaba a clase. El rendimiento académico de la menor había bajado mucho desde hace unos meses, justo en el momento en el que había comenzado una relación sentimental con un joven con antecedentes penales. La Fiscalía de Menores ha decidido internar temporalmente a la adolescente, una gijonesa de 16 años, en el centro Madre Larrañaga.
La conducta agresiva de la joven y su mal comportamiento llevaron al ministerio público a tomar esta drástica decisión. El joven al que la denunciante culpa de todos sus problemas está en libertad con cargos.
En el momento de la denuncia la joven llevaba varios días sin aparecer por su casa. La Policía la localizó y procedió a la identificación de su pareja. El joven, molesto con la actitud de los agentes, decidió entonces, el pasado lunes, personarse en el domicilio de la madre de su novia. «Se puso a dar gritos a las tres de la madrugada para llamar la atención de la mujer», aseguraron a este periódico algunos testigos de los hechos. Fueron precisamente los vecinos los que avisaron a la Policía de lo que estaba sucediendo.
Hasta el lugar de los hechos se desplazaron entonces varias patrullas de agentes del Cuerpo Nacional de Policía. Los funcionarios intentaron identificar al joven, pero éste decidió darse a la fuga insultando a los agentes. Los policías lo persiguieron y lo arrestaron por atentado contra agentes de la autoridad y por amenazas. El chico decidió posteriormente denunciar a los funcionarios asegurando que «le pegaron y que no le habían dejado su medicación». Tras permanecer varias horas en los calabozos de la Comisaría de El Natahoyo, el joven fue conducido ante el juez que se encontraba de guardia. El magistrado decidió entonces dictar una orden de alejamiento entre el joven y la madre de su novia.
El servicio de atención a la familia de la Comisaría (SAF) ha elaborado ya un informe sobre los hechos. Este documento fue en su día remitido a la Fiscalía de Menores y al Juzgado y fue además fundamental para decidir el internamiento de la menor.
La estancia de la adolescente en el centro Madre Larrañaga es meramente «temporal» según indicaron a este periódico fuentes cercanas al caso. La joven volverá con su madre cuando el equipo de psicólogos que la atienden lo considere oportuno. «Cuando haya cambiado su actitud», señalan. El objetivo último de la denunciante es que la joven vuelva a tener la misma actitud que tuvo «toda la vida», antes de su relación sentimental.