R. GARCÍA
La Policía Nacional ha detenido a una vecina de Gijón acusada de robar en la vivienda de una mujer impedida en la que trabajaba como asistenta. La propia hija de la víctima del suceso puso los hechos en conocimiento de los agentes de la Comisaría de El Natahoyo.
La afectada aseguraba en su denuncia que después de que finalizara el contrato de varios meses que su familiar había mantenido con la ahora detenida había notado en su casa que faltaban «diversas joyas que se encontraban en la habitación de su madre» y que tenían «un gran valor sentimental» para su familia.
La Brigada de la Policía Judicial puso entonces en marcha una investigación que ahora acaba de dar sus frutos. Los agentes descubrieron en primer lugar que las joyas robadas habían sido vendidas en una tienda de empeño de metales preciosos. Las gestiones posteriores permitieron la identificación de la acusada, que fue localizada y detenida.
La arrestada confesó ser culpable de los hechos que se le imputaban en su declaración en la Comisaría de El Natahoyo. La joven manifestó entonces su arrepentimiento y su deseo de reparar los daños causados, añadiendo además que había robado las joyas «por la precaria situación económica que estaba atravesando», tal y como informaron ayer fuentes oficiales de la Comisaría. El suceso ha sido ya puesto en conocimiento del Juzgado de instrucción.
Los portavoces de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de El Natahoyo pidieron hace días a los gijoneses «precaución» a la hora de contratar personal para el hogar. En lo que va de año los funcionarios policiales ya han arrestado a varias trabajadoras en toda la ciudad acusadas, la mayor parte de ellas, de robar joyas y dinero en efectivo en las casas en las que trabajaban.