R. GARCÍA
La Policía Nacional tomó ayer declaración a la dueña de la agencia de viajes San Lorenzo, a la que se acusa de estafar 180.000 euros a más de un centenar de clientes, la mayoría estudiantes de la Universidad de Oviedo que habían reservado en su establecimiento su viaje de estudios a la Riviera Maya. Los agentes han recogido, desde que cerrara la agencia el miércoles día 31 de agosto, sesenta y dos denuncias contra la arrestada. La empresaria ya había sido detenida en enero por un delito similar.
La gijonesa, cuya identidad responde a las iniciales M. G. S., reservó durante meses viajes de novios y vacaciones con destino a Nueva York, Marruecos o Kenia, cobrando el importe debido a sus clientes pero sin abonar posteriormente el dinero a los operadores, hoteles o transportistas. La acusada se puso en contacto con la Policía «en cuanto tuvo conocimiento de las denuncias», tal como aseguró ayer en conversación con este periódico el abogado de la acusada. Tras su declaración en Comisaría, la dueña de la agencia pasó a disposición judicial. Ante el magistrado encargado del caso, la empresaria aseguró que se encuentra «en un mal momento económico» y admitió que en ocasiones hacía frente a los gastos personales, como la hipoteca o el colegio de sus hijos, «con los recursos económicos de la empresa».
Los agentes policiales recogieron en la última semana 62 denuncias contra la acusada, a las que se unieron las llegadas desde otras oficinas policiales de Asturias y de fuera de la comunidad. Los funcionarios mantienen que la empresaria contaba con numerosos clientes de fuera de la región que le contrataban viajes a través de internet «por los precios tan competitivos que ofertaba». La Policía mantiene que la gijonesa «engañó hasta el último momento a los clientes que pagaron sin saber que no podrían disfrutar de su merecido descanso en el destino elegido».
La acusada quedó en libertad con cargos con la obligación de personarse los días 1 y 15 de cada mes en el Juzgado tras declarar ante el juez en el mediodía de ayer. Los abogados reiteran su intención de «devolver el dinero» a los clientes estafados. En este sentido, tras la elaboración de una lista de perjudicados, los letrados buscan ayuda económica en los familiares más cercanos a la acusada.
La alarma, en este caso, saltó el día 31 de agosto. Los estudiantes de la Facultad de Peritos que en la madrugada del día 1 de septiembre tenían previsto viajar a la Riviera Maya, fueron los primeros en quedarse sin vacaciones. El abogado de la dueña de la agencia de viajes avisó a los estudiantes del cese de la actividad de la empresa mediante un correo electrónico. El proceso penal seguirá ahora su curso.