Washington
Más de 2.000 sospechosos criminales murieron cuando se encontraban bajo custodia policial en un período de tres años en EE UU, la mitad de ellos asesinados por oficiales cuando iniciaron peleas o trataron de escapar, informó ayer el Gobierno, según recoge «Europa Press».
El estudio, realizado por la Oficina de Estadísticas del Ministerio de Justicia, es la primera compilación a escala nacional que incluye los motivos detrás de muertes asociadas a detenciones. El informe concluyó que el 55 por ciento de las 2002 muertes de detenidos de las que se tiene conocimiento entre 2003 y 2005 eran susceptibles de ser calificadas de homicidio según las leyes.
Por otra parte, en determinadas partes de EE UU reaparecen los símbolos de los linchamientos como la soga, primero en un colegio, después en una Comisaría y ahora en el despacho de una profesora universitaria.