La violencia marca el referéndum para la autonomía de la región más rica de Bolivia

l Morales tilda de ilegal la consulta popular en Santa Cruz y acusa a EE UU de intromisión l Los partidarios del presidente queman urnas

05.05.2008 | 00:00
Uno de los heridos en los enfrentamientos entre partidarios y detractores del referéndum. Uno de los heridos en los enfrentamientos entre partidarios y detractores del referéndum.

La tensión y los enfrentamientos marcaron ayer la decisiva jornada que vivió Bolivia con motivo de la celebración de un referéndum autonomista en la región de Santa Cruz. Casi un millón de habitantes del departamento más próspero del país estaban llamados a decidir si quieren dotarse de un estatuto autonómico, en una consulta popular que Evo Morales considera «ilegal». Los actos violentos se saldaron con heridos de diversa gravedad. En las poblaciones con mayoría del gubernamental Movimiento Al Socialismo (MAS) se quemaron urnas. Las encuestas daban ganador al sí.

Agencias

Santa Cruz (Bolivia),

Bolivia vivió ayer una jornada decisiva en el rumbo de su crisis política con la celebración del referéndum de la región de Santa Cruz, líder de un movimiento autonomista que el Gobierno de Evo Morales rechaza con el argumento de que es ilegal y secesionista.


Un total de 935.959 cruceños estaba convocado a las urnas, ubicadas en 675 recintos electorales, para decidir si quieren dotarse de un estatuto autonómico, que, según las encuestas difundidas en los últimos días, obtendrá un apoyo cercano al 70 por ciento. Según la Corte Departamental Electoral de Santa Cruz, el 96 por ciento de las mesas electorales funcionó con normalidad. Al cierre de esta edición aún ni habían comenzado a difundirse los resultados.


La sombra de la violencia planeaba sobre esta jornada. Al menos 20 heridos de diversa gravedad fue el resultado de incidentes ocurridos en enclaves oficialistas del departamento en el que se celebró el referendo. En casi todas las poblaciones con mayoría del gubernamental Movimiento Al Socialismo (MAS) se quemaron urnas y destruyeron recintos electorales, mientras que en la capital la votación transcurrió con normalidad.


Fuentes médicas confirmaron a la red de televisión ATB que la mayor cantidad de heridos se registró durante un enfrentamiento con piedras y palos entre seguidores del presidente Evo Morales y grupos autonomistas en el humilde barrio denominado Plan Tres Mil de la capital cruceña.


Entre tanto, dos multitudinarias concentraciones en La Paz y El Alto expresaron el rechazo a la consulta y el apoyo a la unidad de Bolivia. Los manifestantes denunciaron el estatuto autonómico del que pretende dotarse la rica provincia de Santa Cruz, un texto «redactado por un grupo reducido de cívicos y autoridades cruceñas, que actuaron al margen de la ley».


El presidente boliviano, Evo Morales, denunció que la Embajada de EE UU en Bolivia, a través de la agencia de ayuda humanitaria estadounidense (USAID), ha alentado la elaboración del estatuto autonómico de Santa Cruz y la convocatoria del referéndum «para preservar los intereses de una oligarquía que siempre le fue fiel a sus intereses».

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