Londres
Varias figuras del Partido Laborista, incondicionales de Tony Blair, conspiran entre bastidores para acelerar la remoción del primer ministro, Gordón Brown, aprovechando el descanso veraniego. Según la BBC y el diario «The Times», entre otros medios, varios ex ministros y ex altos cargos laboristas preparan una serie de declaraciones políticas en las que expondrán su agenda para resucitar al alicaído laborismo, situación de la que culpan a Brown.
Brown no está solo y así otros ministros como el titular de Economía, Alistair Darling, y la actual líder de los Comunes y secretaria de Estado para la Mujer, Harriet Harman, se han apresurado a manifestar su fidelidad a Brown. Otros diputados han pedido, mientras tanto, a quienes quieren deshacerse cuanto antes de un político del que creen que los lleva al desastre que se dejen de conjuras en la oscuridad y presenten a cara descubierta sus candidaturas.